25 feb. 2011

LA PARCA

Hay quien considera de mal gusto hablar de la muerte, incluso se suele tocar madera cuando se nombra esa palabra. Yo creo que hay que tratar todo lo relacionado con la muerte con naturalidad, pues es un hecho totalmente natural. No hay que temerla, simplemente hay que prepararse para cuando llegue. Al fin y al cabo, la vida es un camino hacia la muerte. Ya lo dijo Pierre Cornielle: “cada instante de la vida es un paso hacia la muerte“. Y ello nos lleva a cuestionarnos nuestra existencia. Para qué nacemos, si tarde o temprano seremos huéspedes en el cementerio. Qué sentido tiene esta rueda: nacer, crecer y morir. Eso sí, entre tanto, vivimos un poco, comemos, nos enamoramos, nos desenamoramos, vemos la tele, cantamos, leemos y así hasta aburrirnos. Simples entretenimientos para olvidarnos de que la guadaña acecha en cualquier esquina.
Cada persona tiene su concepción sobre la muerte. Muchos creen que la muerte no es el fin, que cuando dejamos nuestro cuerpo terrenal, seguimos vivos en energía. Otros creen en la reencarnación. Los más escépticos piensan que no hay nada después del deceso. Cada cual tiene su propia teoría, y todas son válidas, hasta que no se demuestre lo contrario.

“La pálida dama” ha sido, y es, la gran musa para el mundo de la cultura. Bajo su inspiración se han escrito infinidad de poemas, libros, canciones, se han realizado películas, pinturas, etc. Desde que el Hombre es Hombre “La parca” nos ha seducido con su halo de misterio, de leyenda milenaria.
Dicen que cuando anda cerca la muerte, el aullido de perros y lobos la anuncia. También la presencia del mítico cuervo negro. Miles de historias se contaban sobre eso en noches de tormenta junto al fuego. Es saludable preguntarse sobre esa certeza que supone la muerte. Entra dentro de lo lógico el que queramos saber qué pasará en ese preciso momento, cuando cerremos los ojos para no abrirlos más. Pero tampoco nos tiene que obsesionar. La Parca acudirá a nuestro encuentro y entonces, todo acabará… o no.

Miguel Ángel Rincón Peña

16 feb. 2011

KID BETÚN

Cuando sé es joven, uno no sabe nunca dónde acabará en un futuro. Se nace, se vive la niñez y luego nos metemos en la vorágine de la vida. Cuando aún somos niños, nos creemos inmortales, vivimos en una pequeña burbuja, protegidos, principalmente, por nuestros padres. Entonces solamente pensamos en jugar y nuestro mayor problema es cómo hacer para no ir a la escuela (al menos en mi caso). Poco a poco, casi sin darnos cuenta, llegamos a la adolescencia. Esa época de la vida en que sufrimos algunos cambios significativos. Luego, ya sabéis, nos subimos a ese tren llamado vida, rutina, trabajo, hipoteca, fiesta, música, amor, lamentos, defunciones y mil cosas más.
Nadie nos advirtió que vivir era tan complicado. La vida no venía con libro de instrucciones y uno tiene que ir improvisando para salir del paso. Algo así pensará el personaje del que les voy hablar seguidamente.

Por motivos personales, suelo ir cada semana a la residencia Lago de Arcos. Allí viven un buen número de personas mayores que son atendidas por magníficos profesionales. Una tarde que me encontraba de visita, me encontré con un tipo muy curioso que atendía al nombre de “Kid Betún“. Me contó varias historias de su vida, como suelen hacer muchos abuelos (ellos necesitan que los escuchen). A mi me llamó la atención todo lo que Kid Betún (King Betún en ocasiones) me contó e investigué un poco sobre él.
Resulta que tenemos en Arcos a una persona que ha tenido una vida de película. El gaditano José Luis Ramos tuvo una infancia dura, pero llegó a ser boxeador, compitiendo en los pesos Gallo, Ligero y Pluma. Participó en cientos de combates por toda Andalucía. También fue Legionario, vendedor de chucherías, betunero, extra de cine, etc. En el 2004 una chirigota de Cádiz tomó su nombre como homenaje y en el 2006 Raúl Mancilla dirigió un documental sobre su vida.

Quién le iba a decir al gran Kid Betún, cuando en el cuadrilátero repartía ganchos, crochet y directos a la mandíbula, que iba a estar hoy paseando por los pasillos y jardines de una residencia, con muy buen trato y con unas vistas maravillosas de Arcos, pero residencia al fin y al cabo.
En fin, he aquí mi pequeño homenaje a José Luis Ramos, Kid Betún. El último limpiabotas de Cádiz.

Miguel Ángel Rincón Peña


Documental Kid Betún. Dirigido por Raúl Mancilla.

9 feb. 2011

LEY DE MURPHY

No sé si recordarán aquel adagio de la Ley de Murphy que decía: Cuando creas que nada puede ir peor... irá peor. Pues eso está pasando en nuestro país. Hoy me he despertado con la noticia de que un juez ha considerado que con devolver el piso hipotecado no se salda la deuda con el Banco y ordena que se embarguen todos los bienes suficientes para saldar la suma reclamada. Esto quiere decir, que si usted, humilde trabajador, se queda en paro, por culpa de esta crisis económica que han creado los Bancos, y no tiene para seguir pagando su hipoteca, el Banco le puede quitar, además del piso hipotecado, todos su bienes hasta cubrir la deuda completamente. Dicho en román paladino: Manda cojones (u ovarios, según sea el caso) la usura de los Bancos.
Fue el BBVA el que instó con un recurso a la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Navarra para que ésta tomara dicha decisión. Y es que los banqueros tienen mucha mano a la hora de velar por sus intereses y para ello no escatiman en medios y tratan hasta con el mismísimo diablo si hiciera falta.

A mi opinión, la Banca debería ser mucho más cívica en estos momentos, pues los ciudadanos estamos pagando su crisis (recuerden el rescate de la Banca con dinero público). Opino, junto con otra mucha gente (entre ellos, el gran Leo Bassi) que es la Banca la culpable de que estemos así, con una de las mayores crisis económicas de la Historia. En España, fueron ellos los que trataron y negociaron con políticos corruptos, con inmobiliarias y empresarios del ladrillo. Los Bancos fueron los que daban hipotecas basura a todo aquel que se las pedía, como si fuesen rosquillas. Fueron los Bancos los que dieron rienda suelta al consumismo del ciudadano ofreciéndole créditos para poder comprar lo que no hacía falta comprar.
Y ahora, cuando vienen mal dadas, los banqueros son capaces de vender a sus madres para recuperar con creces el dinero prestado en sus malos negocios. Nada les importa, si a la persona que le quitan la vivienda, el coche o cualquier otro bien por no poder pagar la hipoteca, tiene una familia, hijos estudiando, etc. Los trabajadores son los daños colaterales de sus crisis económicas.

Amigos, esto es el Capitalismo imperante, y no tiene ningún tipo de escrúpulos.

Miguel Ángel Rincón Peña.

2 feb. 2011

ZPARO

Ayer me levanté contento, con buen ánimo y con energía. A pesar del intenso frío que está haciendo por las mañanas, ni corto ni perezoso me decidí, antes de ir al trabajo, a acercarme al quiosco a comprar el periódico (de los de tirada nacional). Pobre iluso, debería ya de saber, a estas alturas, que nada bueno podría encontrar. Y así fue, la noticia principal que leí decía que: “El paro registrado por el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) ha subido en Cádiz un 2,6% durante el mes de enero en relación a los datos del pasado diciembre. En términos absolutos, se trata de 4.621 personas desempleadas más en la provincia gaditana. Así, el total de parados registrados por el SAE se eleva hasta las 179.867 personas.”
“En Andalucía, el número total de desempleados se sitúa en 930.621 trabajadores, y a nivel nacional el número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo se situó en más de 4,2 millones de personas, siendo este su nivel más alto en toda la historia comparable.”
Tras leer esto, me dirigí a la papelera más cercana y arrojé el periódico. En el interior del susodicho periódico habría seguramente más noticias, quizá más agradables que las del titular, pero ya se me habían quitado todas las ganas de seguir leyendo.

Sinceramente, últimamente no sé qué es peor, leer el periódico o encender la televisión. El otro día, me encontré en los desayunos de TVE a nuestro queridísimo presidente del Gobierno, el señor Zapatero, con una sonrisa de oreja a oreja diciendo que no todo está tan mal, que las reformas son necesarias y que el país, tarde o temprano, se recuperará poco a poco. Pues claro que sí, las cosas no van tan mal, sobre todo para ZP, que cobra todos los meses su sueldecito y que dentro de poco, estará cobrando su pensión vitalicia como la que cobran ya sus colegas González y Aznar. Y es que ya lo dice el chiste: Cada vez que Zapatero abre la boca sube el pan… y la luz, la gasolina, el paro, etc.

En fin, que no me extraña que por la necesidad que padecen algunos, cada vez haya más atracos. Por cierto, hablando de necesidades y atracos, no sé si sabían ustedes que en la Sierra de Cádiz tenemos un “bandolero moderno”. Puede que dentro de poco escriba algo sobre este tema.

Miguel Ángel Rincón Peña