27 jun. 2014

NIÑ@S

Si hay algo a proteger en este avaro mundo, ese algo es la infancia. Hace algún tiempo lo comentaba en esta misma columna de opinión. Los hechos que siguen dándose alrededor del planeta, me llevan a volver a mencionar la situación por la que están pasando muchos niños y niñas. La “Unesco” denunciaba hace pocos días que hay 58 millones de niños en el mundo sin escolarizar. La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura alertaba de la falta de avances en este terreno desde 2007 y estima que 25 millones de niños podrían no llegar a pisar nunca una escuela. Terrible. Por otra parte, “Save the Children” ha dado a conocer que miles de niños sirios, están en riesgo de perder la vida para llegar a Europa. El número de personas sirias huyendo de la violencia y la guerra que están cruzando clandestinamente el mediterráneo se ha elevado dramáticamente en los últimos meses, y como siempre pasa, los menores son los que más sufren. Luego está la lacra de los niños-soldados, la prostitución y la esclavitud infantil, etc. Toda una serie de situaciones que demuestran que la Humanidad va por muy mal camino. 
Y si miramos para nuestro país, vemos que en España hay ya dos millones y medio de niños malnutridos. Son muchas las familias que por culpa de esta crisis-estafa no pueden dar de comer bien a sus niños, y la única comida completa que hacen es en el comedor escolar. Algunas comunidades autónomas van a seguir abriendo los comedores escolares durante los meses de verano, sin embargo, otros políticos no opinan lo mismo, y se preocupan más por la “mala imagen” que se pueda dar que por ayudar a estos niños. Unicef ya ha pedido un pacto de Estado contra la pobreza infantil en España, porque en seis años se ha triplicado el número de hogares españoles con niños, donde ningún adulto trabaja. Estos son datos reales y contrastables ofrecidos por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Esta organización también denuncia que España es el segundo país europeo, por detrás de Grecia, que peor lucha contra la pobreza infantil. Si hay algo por lo que merece la pena luchar es por los niños y niñas, porque no se merecen vivir en este infierno al que el Capitalismo les está condenando, a ellos y a sus familias. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

19 jun. 2014

PERIPECIAS MUSICALES

Hoy estaba dándole vueltas en mi cabeza a una conversación que hace muy poquito tiempo mantuve con un amigo, al cual hacía años que no veía. Siempre anda viajando. Él está intentando vivir de su arte y me narraba todas las vicisitudes que está pasando para lograrlo. Cuando empezó a tocar su guitarra y a escribir canciones propias, su única ilusión era dedicarse por completo a esta actividad. Pasó el tiempo y decidió dar el gran paso, así que se buscó un “mánager” y puso en sus manos su incipiente carrera musical. Pocos meses le bastaron para darse cuenta de que aquel negocio no era tal y cómo se lo había imaginado. 
Me contó muchas anécdotas, por ejemplo, aquella ocasión en que lo llamaron para actuar gratis en un bar, como una especie de favor que el dueño del local le hacía. Otros tan sólo aceptaban pagarle los gastos de gasolina. Una vez, su mánager le había conseguido una actuación en un pueblo de Huelva, cuando llegó al sitio, se encontró al camarero, pero no había equipo de sonido, y las luces eran las propias del bar. Cuando mi amigo preguntó por el escenario, la respuesta fue que había que montarlo con unas tablas que estaban en el almacén, pero que él no podía hacerlo porque tenía que atender el bar. Que lo monte el músico, dijo entre dientes. Por supuesto, el músico se negó en redondo y dijo que si no tenía escenario ni equipo de sonido, no podía tocar, a lo cual el camarero le dijo que si no tocaba no cenaba. Esa esa la paga que el “mánager” le había conseguido, una cena. Todo esto puede parecer una exageración, pero les aseguro que no lo es. Hace bien poco vi en el cine la película de los hermanos Cohen titulada “A propósito de Llewyn Davis”, y narra la historia de un cantautor que recorre la escena musical folk de Nueva York en 1961. Mientras escuchaba a mi amigo (del cual no voy a dar su nombre) contarme todas sus peripecias, me estaba acordando de esa película en concreto. A pesar de lo que puedan creer mucha gente, la vida de los artistas no es nada fácil, porque al igual que el resto de seres humanos, también quieren comer, vivir bajo un techo, pagar facturas, etc. ¡Ya ven qué cosas! 

Vaya desde aquí mi más sincero homenaje y reconocimiento a todas las personas que dedican su vida al arte, enseñándonos multitud de cosas y haciéndonos disfrutar. 

Miguel Ángel Rincón Peña

12 jun. 2014

DISTRACCIONES

Seguramente, entre la abdicación del rey, la polémica sobre la sucesión de su hijo, y ahora el Mundial de Fútbol, los poderes fácticos que mueven los hilos estarán frotándose las manos por tener a la ciudadanía entretenida. Mientras que el Pueblo ande con la mente en otras cosas, no se irritará tanto con la realidad del día a día, y se olvidará, al menos por un tiempo, de pensar en la crisis y de salir a protestar reivindicando sus derechos. 
Pueden parecer teorías conspiranoicas, pero piensen por un momento; termina el campeonato de Liga y la Copa del Rey, abdica el susodicho Juan Carlos I de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, se inicia la polémica y el enfrentamiento en los medios de comunicación y en la calle por la sucesión de Felipe VI (Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia) al trono de España, y tras todo esto, comienza el Mundial de Fútbol de Brasil, con la selección española defendiendo el título.
Mientras tanto, siguen desahuciando a familias de sus casas por no poder hacer frente a las hipotecas, sigue subiendo la cifra de menores que van al colegio sin desayunar, la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social continúa la tendencia ascendente de los últimos años, el empleo basura está en alza, el desempleo no hay quién lo pare, etc. ¡Fíjense qué cosas! En este país, se están cometiendo unas injusticias que son auténticas barbaridades. Voy a poner el ejemplo del Mundial. Parece ser que cada jugador de la selección española cobrará 720.000 euros por ganar el Mundial, en caso de subcampeonato la cantidad sería de 360.000 euros, mientras que por las semifinales la cifra es de 180.000, por cuartos 120.000 y por octavos 60.000. 
O sea, que estos futbolistas podrían ganar unos 120 millones de pesetas por darle patadas a un balón, mientras que en España, ese país al que ellos representan en el Mundial, miles de personas cobran unos escasos 400 euros mensuales de ayuda, o unos 500 euros en trabajos precarios. Así, con el lavado de cabeza que le hacen los poderes al Pueblo, si España ganase la final, posiblemente muchos de esos españolitos que ganan una miseria, saldrían eufóricos, como en anteriores ocasiones, a las plazas a celebrar la victoria de la selección española de ricos
Llámenme raro, pero yo todo eso lo veo un verdadero disparate. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

5 jun. 2014

PEDRO SEVILLA

Creo que la primera vez que conocí personalmente a Pedro Sevilla fue en Prado del Rey. Nos presentó un buen amigo (y poeta) en común, Francisco Pozo Poley. Pozo comentó que me gustaba escribir poemas relacionados con los temas sociales (por entonces andaba yo preparando el que sería mi primer librito), en aquel instante Pedro echó mano a su cartera y me regaló una pegatina del SOC (Sindicato Obrero del Campo). Creo recordar que ese día recitaba en la biblioteca de Prado Antonio Hernández, otro gran poeta arcense. 
En aquel tiempo ya me había leído su poemario Septiembre negro (Renacimiento, 1992) y su novela Extensión 114 (Quórum Libros, 2000). Me gustaron mucho, sobre todo su manera de decir las cosas. Recuerdo que lo primero que me recomendó fue que leyera a Julio Mariscal, y así lo hice. 

Un día, allá por el 2003, me enteré que Pedro se presentaba como alcaldable en las listas electorales de Izquierda Unida en Arcos, y me agradó la noticia, porque yo también iba en una lista (como segundo) de ese mismo partido en Prado del Rey. Desde entonces hemos coincidido algunas veces (menos de las que yo quisiera) y la impresión que me ha dado siempre es la de una persona muy sensible, amable y educada…, en definitiva, como se suele decir por aquí: “mu güena gente”. 

El año pasado me hice con su libro de memorias La fuente y la muerte (Renacimiento, 2011), que además de su autobiografía, es la historia novelada de las últimas cinco décadas en su querida ciudad, Arcos de la Frontera. Muy recomendable, me encantó su lectura. También sigo su columna de opinión en este mismo periódico. 
Ayer, casualmente, me enteré gracias a la edición digital de Arcos Información, que Pedro publica en estos días un nuevo trabajo titulado Los relojes nublados (Espuela de Plata, 2014), en el que de nuevo hace un repaso de historia, en esta ocasión a través de los recuerdos de una persona alcohólica. Desde aquí le deseo a Pedro lo mejor con ese libro que, en cuanto esté a mi alcance, “devoraré”. 

Miguel Ángel Rincón Peña