31 jul. 2014

“CHIEN ET LOUP”

Hoy, queridos lectores, les escribo desde una hermosa playa, a medio camino entre las localidades de Barbate y Zahara de los Atunes. Es una playa tranquila, a pesar de que el agua está bastante fría para mi gusto y acaba de saltar un incipiente levante. 
Mientras le doy a la tecla, alzo la vista y echo una ojeada alrededor. A mi derecha, a unos veinte metros, hay una familia comiendo sandía y bebiendo tinto de verano. A mi izquierda, una pareja de jóvenes tortolitos se expanden crema solar entre risas y delicadas caricias. 
La marea está subiendo, son las cuatro de la tarde y el señor Lorenzo pega fuerte desde allá arriba. Miro al mar, lo escucho. Tiene algo de hipnótico el sonido del mar, las pequeñas olas que van a morir en la orilla, dejando esa blanca espuma, como un último hálito de vida. 
Hay un niño con su padre construyendo un castillo de arena, tiene cuatro torres, y aunque le ponen tesón, saben que la mar terminará por destruirlo dentro de muy pocas horas. Como defensa, le han añadido una muralla. La esperanza es lo último que se pierde, dicen. 
La sombrilla se mueve más de lo normal sobre mi cabeza, el vientecillo se va envalentonando poco a poco. 
Mientras pienso si bañarme o no, abro la pequeña neverita de corcho blanco y cojo una cerveza. Las cervezas saben mejor frente al mar. Le doy el primer sorbo y veo pasar por la orilla a un grupito de risueñas veinteañeras con sus senos al aire, desafiando todas las leyes de la gravedad conocidas y por conocer. ¡Juventud, divino tesoro…! En fin, ya saben, el verano tiene estas cosas. 
Y entre una cosa y otra, pasa la tarde, y ya van a dar las nueve y cuarto. Al Sol se lo acaba de tragar el horizonte, y los que estamos en este lado del charco nos quedamos con una indecisa luz que hace que todo se serene. A eso lo llaman en Francia “entre chien et loup” o algo así. Es el momento idóneo para pasear tranquilamente por la orilla, contemplar la silueta del mar, seguir con la mirada las bandadas de gaviotas surcando el cielo apagado, en lo que serán sus últimos vuelos por este día que va pereciendo. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

24 jul. 2014

TARDES ESTIVALES

Ahora que las tardes son casi eternas, y que el calor recomienda resguardarnos en casa -a no ser que estemos en playa o piscina- una buena actividad para pasar esas calurosas horas es buscar alguna serie de televisión interesante y verla tranquilamente. Todos los veranos me engancho a un par de ellas. El año pasado vi Breaking Bad y Dexter, sin duda, dos grandísimas series. Este año ya he visto True Detective y ahora estoy con Los Soprano, a la espera de la nueva temporada de American Horror Story
Quizá, a mi modesta opinión, la mejor serie que he visto hasta ahora sea la de A dos metros bajo tierra. Trata sobre una familia poco convencional que regenta una empresa funeraria. La serie aborda, sin ningún tipo de morbo y con bastante humor negro, temas tan trascendentales como la muerte, el dolor, las relaciones humanas, la búsqueda interior del "yo verdadero", etc. Ha sido reconocida por la crítica especializada como una de las series más grandes de la historia televisiva, y su final es considerado como uno de los mejores capítulos finales de una serie en toda la historia de la televisión. 
Un buen amigo me recomendó ver A dos metros bajo tierra en una etapa difícil, asegurándome que me ayudaría a superar el momento luctuoso por el que estaba atravesando, y tenía razón. Tengo pensado verla otra vez cuando termine el verano. 
Pero si ven que ninguna serie les engancha en las tardes veraniegas, pueden probar con un buen libro. Yo suelo intercalar el visionado de series con la lectura. Hace poco terminé Bestiario, de Franz Kafka, una recopilación de cuentos en los cuales, los protagonistas son animales. También están los tebeos o cómics, mi favorito siempre fue Superlópez, creado por el genial dibujante Juan López Fernández, más conocido por “Jan”. Este tebeo, nacido como una parodia de Superman, acabó transformándose en un vehículo de su dibujante para abordar multitud de temas importantes. Superlópez se convirtió en un auténtico antihéroe, lo mismo por eso me gusta tanto. 
En fin, ya sea con series, libros o historietas, el caso es pasar estos días entretenidos sin pasar “mucha caló”, y si ven que todos estos consejos no surten efecto, siempre les quedará la tradicional y revitalizante Siesta. Esa nunca falla. 

Miguel Ángel Rincón Peña

17 jul. 2014

“MARGEN PROTECTOR”

¿Han visto cómo caen las bombas en la Franja de Gaza? ¡Qué barbaridad! ¡Qué locura! 
Parecer ser que en Palestina las muertes no tienen la misma importancia que pudieran tener en otros lugares del mundo, pongamos como ejemplo, Nueva York o Londres. 
Hace tan sólo un par de días, la Marina israelí bombardeó una playa de la ciudad de Gaza en la que se encontraban jugando un grupo de niños, de los cuales, 4 resultaron asesinados y los restantes heridos (son ya 43 los niños palestinos muertos desde que Israel lanzó su tercera ofensiva militar autodenominada operación “Margen protector” contra Gaza). Visto lo visto, al Ejercito hebrero no le tiembla el pulso cuando se trata de bombardear civiles indefensos, colegios, incluso hospitales. Una masacre humanitaria pertrechada por el Gobierno de Israel con la ruin y cobarde colaboración silenciosa de la mayoría de gobiernos del resto del mundo. Aunque ya lo sabíamos, queda ahora aún más claro que la ONU es una pantomima al servicio del Capital. 
El miércoles, Israel daba un ultimátum a 100.000 palestinos para que abandonen sus casas en el norte de Gaza. Pero, dónde creen que se iban a ir todas esas personas. ¿Se tiran al mar? Lógicamente, la mayoría, unas 80.000 personas, desoyeron las órdenes del Ejército hebreo y permanecieron en sus hogares. El conflicto es claramente desigual, desde el inicio de la siniestra operación “Margen Protector” el pasado martes, 8 de julio, en la Franja de Gaza las Fuerzas de Defensa israelíes han asesinado a 227 palestinos (más 1.500 heridos) y los cohetes lanzados por Hamás han matado a un israelí. 
Esto pasa cuando uno de los ejércitos más preparados del mundo, ataca sin piedad a uno de los Pueblos más pobres y desprotegidos del mundo. Y no crean que todos los judíos están a favor de estos ataques, ni mucho menos, existen colectivos judíos dentro y fuera de Israel que se oponen tajantemente a estas acciones armadas llevadas a cabo por el gobierno que lidera Benjamin Netanyahu. En la mayoría de los países, y en el nuestro también, se han realizado manifestaciones, concentraciones y actos de protesta en favor del Pueblo palestino. No se trata de hacer política, sino de justicia y solidaridad. No podemos permitir que sigan masacrando a Palestina. 

Miguel Ángel Rincón Peña

10 jul. 2014

DESAFECCIÓN

Me dicen algunos lectores que escriba más sobre política, pero de un tiempo a esta parte me cuesta la misma vida hacerlo, porque en teoría, está ya todo dicho y en cambio, en la práctica sigue todo por hacerse. Me cansa hablar de un Gobierno que aprueba leyes por decretazo, amparándose en su mayoría, al parecer, “absolutista”. Me cansa en demasía escribir sobre Montoro, el ministro de la manipulación y el embuste, que tal y cómo está el país, se atreve a salir en rueda de prensa diciendo que “cuando España se levanta asombra al mundo entero” ¿Se imaginan qué respuesta le hubiera dado José Antonio Labordeta? Pues eso. Me entra una desidia enorme tener que hacer referencia a señoritos/as, caciques y demás personajes que pueblan los parlamentos del reino de España. También es cierto que a veces, se hace necesario dar un buen repaso a la actualidad política nacional, regional o local, pero casi siempre tapándose uno la nariz. Y que no se enfade ningún político, pero esa desafección a la política institucional -y sé muy bien de lo que hablo- no es culpa del Pueblo, aunque es evidente que el electorado tiene su parte de responsabilidad. 
Desde hace muchos años, tengo la certeza de que la lucha está en la calle. Ahí también se hace política, la política del Pueblo, de la ciudadanía, de los que no se sienten representados en los plenos y parlamentos, de los defraudados con esos políticos que gobiernan para el Capital en vez de hacerlo para el Pueblo que lo eligió. Debería ser delito incumplir un programa electoral, debería estar penado mentir a la gente desde un cargo público. 
A mí siempre me gustó decir las cosas muy claras, que se entiendan bien, nada de trabalenguas cuando se trata de dar mi opinión sobre temas de interés general, y en estos momentos, mi opinión sobre un sector muy amplio de los políticos es la que es. Por supuesto, ni que decir tiene que existen personas que están en política por convicción ideológica y para ayudar a construir una sociedad mejor… 
En fin, el tema es que yo iba a escribir esta semana sobre la playita del Santiscal, del proyecto de la piscina cubierta, y del Arcos Urbano, y ya ven que al final, nada de nada. La semana que viene me centro en la cuestión. Hasta entonces, tengan ustedes una buena semana, protéjanse del Sol así como del Gobierno, queman por igual. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

3 jul. 2014

A LA AMISTAD...

¿Recuerdan aquella canción de The Beatles, “With a little help from my friends”? Originalmente en la voz del gran Ringo Starr, y que luego, muchos otros artistas versionaron. Quizá la interpretación más famosa fuera la de Joe Cocker (muy recomendable ver el video de la actuación de Cocker cantando esta canción en el famosísimo festival Woodstock, en 1969). 
Pues bien, la otra tarde estaba escuchando la citada canción y mientras el disco daba vueltas en el plato, se me venían a la cabeza todos esos amigos y amigas que, en una época pasada, hace muchos años, fueron buenas amistades y que hoy en día, por diferentes motivos, casi ni el saludo nos damos. 
Seguro que a ustedes, queridos lectores, también les sonará esta historia. Los malentendidos, la desidia, el distanciamiento progresivo, etc., son algunos de los motivos que suelen provocar la quiebra de la amistad. Retomar de nuevo esas relaciones no es nada sencillo, pues ya se sabe que el ser humano es muy propenso a ir dejando las cosas importantes para otro momento, y ese “momento” nunca llega. También está el problema de que la otra parte, o sea, el antiguo amigo, quiera o no retomar aquella antigua amistad. Sin duda, hay personas que no se lo merecen, pues en el pasado, jugaron un papel funesto. A esas personas es mucho mejor dejarlas allá dónde estén. 
Yo entiendo por amistad a aquellos compañeros que siempre estaban cuando se les necesitaba, personas con las cuales se compartían los mejores momentos, conversaciones, secretos, etc. Uno nota esa sensación de amistad cuando existe plena confianza y buen rollo. 

Jorge Luis Borges escribió una poesía llamada “Poema a la amistad”, y comenzaba así: 

“No puedo darte soluciones / para todos los problemas de la vida, / ni tengo respuestas para tus dudas o temores, / pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. / No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. / Pero cuando me necesites, estaré allí. / No puedo evitar que tropieces. / Solamente puedo ofrecerte mi mano / para que te sujetes y no caigas.” 

Como decía antes, no hay que dejar las cosas importantes para mañana, tenemos que hacerlas hoy mismo, porque el mañana no existe. 

Miguel Ángel Rincón Peña