18 ago 2011

RATZINGER ZETA

España se paraliza. Los medios de comunicación nos quieren contagiar de la alegría y el gozo para el alma que supone la visita del obispo de Roma, vicario de Cristo, sucesor de Pedro, siervo de los siervos de Dios, Santo Padre y Sumo Pontífice vaticano.
Yo, que soy un escéptico ateo, de esos que el Rouco Varela, mandaría sin dudarlo a la hoguera, pienso que el representante de Dios en la tierra y toda la jerarquía eclesiástica, llevan siglos equivocados. Y ustedes se preguntarán que quién soy yo para afirmar eso. Pues poca cosa, un juntaletras si acaso, pero me doy cuenta de la gran hipocresía vaticana. En la Biblia uno se imagina a Jesucristo como un hombre esencialmente bueno, un pacifista, una persona que lucha por la justicia social y por la libertad, que no dudó en entregar su vida en defensa de sus ideales.
¿Creen ustedes que el Papa Ratzinger y sus obispos son dignos representantes de aquel hombre? ¿Piensan ustedes que la Iglesia católica, a lo largo de su historia, actuó dignamente para llevar la palabra de Jesucristo a la humanidad? Mi opinión es tajante, allá cada cual con la suya. Una Iglesia que sólo ha buscado el poder a toda costa, que no se le cayeron los anillos en pactar con el franquismo y en sacar bajo palio a un dictador asesino, una Iglesia a la que no le tiembla el pulso en acusar a los homosexuales de enfermos mentales, etc., por no mencionar todas las barbaridades sanguinarias que hizo, por ejemplo, en la Edad Media a manos de la Inquisición (el término Inquisición hace referencia a varias instituciones, dependientes de la Iglesia Católica, dedicadas a la supresión de “la herejía”), cómo se puede llevar la palabra y las enseñanzas de un filósofo como Jesucristo, que predicaba el amor, la hermandad y la paz a base de guerras santas, de torturas y muerte.
No sería justo obviar que también hay una parte buena, que son los misioneros y los cristianos de base que luchan para cambiar la Iglesia desde dentro.
Así que, volviendo a la visita papal, yo no espero al Ratzinger (militante en 1939 de las juventudes hitlerianas). En vez de venir a Madrid los del JMJ, ya podrían viajar a Somalia, allí hacen más falta, y que prediquen así con el ejemplo y no con la teoría.

Miguel Ángel Rincón Peña



10 ago 2011

CIGARRILLOS BIRIS

Queridos lectores, hoy les escribo este artículo desde los Caños de Meca. Harto como estaba ya de tanto ruido, dejé la sierra y me vine al mar, a caminar por la arena, a buscar calas perdidas, a observar el océano y al encuentro de la paz interior que tanto buscamos a diario.
Los Caños es un buen lugar para perderse, para dejar la mente en blanco mirando el horizonte.
Esta mañana fui a dar un paseo por el pueblecito, el cual está lleno de mercadillos regentados por personas con una clara tendencia hippie. Siempre me han entusiasmado los mercadillos de ese tipo (bueno, a mi pareja mucho más que a mi), y entre pulseras, pendientes, tobilleras y un sinfín de productos de cuero artesanales, me encontré con unos curiosos paquetitos. Yo, que también soy muy curioso, le pregunté a la chica del puesto sobre aquellos paquetitos. La muchacha, descalza, con una falda con un gran elefante dibujado y una camiseta de tirantas con el símbolo de la paz, me explicó que esos paquetitos contenían cigarrillos de la India llamados Biris. Yo no soy fumador, no me gusta el tabaco, pero me compré estos cigarrillos por probar su sabor (y porque a veces compro cosas inútiles sin ninguna razón aparente). Cuando llegué al apartamento donde estamos alojados mi compañera y yo, encendí el ordenador y busqué en Internet los cigarrillos indios biris, ya saben, por curiosidad, y lo que leí, después de mucho buscar, no me gustó. Uno de los muchos titulares que pude leer fue el siguiente: “Cientos de miles de niños trabajan en la industria invisible del tabaco indio biri. En lugar de dibujar o escribir, los diminutos dedos de cientos de miles de niños lían a diario los cigarrillos más populares en la India, una actividad opaca que perjudica su salud y les niega el derecho a la educación“. Uno se indigna y con razón, pero las multinacionales occidentales también explotan a niños en el tercer mundo y aquí nadie dice ni pío y seguimos consumiendo sus productos como si nada. Lo que sí me gustaría decirle a la chica de la camiseta de la paz, es que se entere mejor de lo que vende en su puesto del mercado, de nada valen las camisetitas con logos pacifistas si después se hace negocio con el sufrimiento de otros, en este caso, de niños indios.

Miguel Ángel Rincón Peña


4 ago 2011

OPINIÓN

Son ya más de cien los artículos de opinión escritos para esta columna del Arcos Información. Una relación epistolar entre ustedes, los lectores, y este humilde articulista que dura ya varios años. En este tiempo, he podido escribir sobre los asuntos que más me han interesado o llamado la atención: política, cultura, crisis económica, historias de la calle, etc.

Hay quién me ha preguntado por qué mi columna de opinión se llama La Lanzadera, según el diccionario de la Real Academia Española, una lanzadera puede ser el vehículo capaz de transportar un objeto al espacio y situarlo en él, yo quise usarlo como metáfora y hacer de esta columna un vehículo que transporte mis epístolas a vuestras manos y a vuestra mente.
Otros lectores se preguntarán de dónde saco tantos temas para opinar sobre ellos, y la verdad es que cuando se llevan escritos más un centenar de artículos para un mismo periódico, se hace complicado, pero siempre hay temas de actualidad, o alguna historia a la que se le pueda sacar punta con un poco de ingenio. Y es que no hace falta leer la prensa nacional o ver los informativos de la televisión, sino hablar con los ancianos, con los trabajadores, con los amigos, etc., para escribir un buen artículo de opinión hay que vivir, pasear, observar, sentir. Se puede escribir de cualquier cosa, hasta de los higos chumbos, como hizo la semana pasada nuestro gran Pedro Sevilla. El artículo de opinión está considerado como un género lírico, por lo tanto, los poetas suelen manejarse bastante bien dentro de dicho género.

Hace años, un familiar muy cercano a mí, compraba el periódico en el kiosco, se iba al parque y se sentaba en un banco, acto seguido abría el periódico, se leía todas las columnas de opinión, se levantaba y se dirigía hacia la papelera más cercana para tirar el periódico. Compraba el diario para leer solamente los artículos de opinión, incluso recortaba algunos que creía interesantes. Yo, que entonces era un niño, me preguntaba por qué mi tío compraba el periódico, pasaba un par de páginas y lo tiraba a la basura. Con los años lo comprendí.

Miguel Ángel Rincón Peña

27 jul 2011

LA RELATIVIDAD

Hay quien asegura que el ser humano tiene, intrínsecamente, la maldad por naturaleza, también hay quien opina todo lo contrario, que la naturaleza del ser humano es la bondad. Si hablamos del tema con algún religioso, llámese católico apostólico y romano o musulmán, nos dirá que somos buenos por obra y gracia de Dios, y que esos momentos de maldad son debidos a la insistente influencia del demonio.

Ya Martin Heidegger, Jean-Paul Sartre y José Ortega y Gasset, entre otros muchos, investigaron y escribieron sobre la condición humana. Las diferentes culturas han tratado estos asuntos de diversas maneras. Las religiones y filosofías, a lo largo de la historia se han batido el cobre entre sí para demostrar sus verdades. Pero la verdad puede ser muy relativa en estos casos.

¿Era Adolf Hitler una persona bondadosa o era la mismísima encarnación del mal? Pues oiga usted, según, porque mientras que para los judíos, comunistas, gitanos, homosexuales y un largo etcétera., era un auténtico asesino y un hijo de la grandísima puta, para sus allegados y los de su misma calaña seguramente sería una bellísima persona. Pero si lo juzgamos objetivamente frente a la Historia, sabemos que era un personaje malvado y criminal.
Podemos poner otro ejemplo antagónico: ¿Era el Che Guevara un ser bueno o malo? Para los imperialistas, los fascistas, los poderosos, etc., el Che representaba el mal, pero para los desfavorecidos, para los sin tierra, para los revolucionarios, Guevara significaba una esperanza, poco menos que un Jesucristo contemporáneo. Si lo juzgamos con la Historia en la mano, veremos que fue un hombre con fuertes convicciones humanistas, por lo tanto un hombre bueno.
Y aunque Ramón de Campoamor sentenciara: “Y es que en el mundo traidor nada es verdad ni es mentira; todo es según el color del cristal con que se mira”, yo creo que existen muchos puntos de vista, pero si somos objetivos (y eso es muy complicado), daremos con la respuesta más acertada.

¿Es el ser humano malo o bueno por naturaleza? Y yo qué sé…

Miguel Ángel Rincón Peña


23 jul 2011

TRIÁNGULO DE LA MUERTE

La Organización de las Naciones Unidas, más conocida como la ONU (la cual, últimamente sirve para bastante poco, todo sea dicho), acaba de declarar el estado de hambruna en Somalia. Alrededor de tres millones de somalíes son víctimas del hambre.
Dicha emergencia es fruto de varias circunstancias. Por un lado, la peor sequía que ha golpeado el país en los últimos 60 años, por otro, el largo conflicto armado que vienen soportando y por último, el abandono que sufren por parte de Occidente.

Mientras que nosotros nos quejamos de nuestra crisis, del paro y de otros muchos problemas, en África uno de cada tres niños está muriendo de hambre. Mientras que en nuestro país, los banqueros usureros se quejan de que están ganando menos de lo que ganaban antes, en Somalia se viene registrando una de las tasas de malnutrición más altas del mundo.
Pero los problemas alimentarios no sólo afectan a Somalia, también a sus países vecinos, como Kenia, Uganda, Etiopía y Djibouti. Al menos 50.000 niños están expuestos al peligro de muerte en la zona conocida como el Cuerno de África por la hambruna.
Como a los medios de comunicación occidentales les gusta tanto eso de poner nombres y titulares vistosos, ya han bautizado a dicha región con el triste apodo de triangulo de la muerte.

Tendríamos que examinar nuestra conciencia ante todas estas catástrofes que ocurren a diario en nuestro planeta. Y ya no vale la manida excusa del “pero yo qué puedo hacer”, sin duda, hay muchas cosas que se pueden realizar, recolectas, voluntariado, ejercer presión sobre las autoridades “competentes“, campañas informativas, etc. Cualquier cosa menos quedarnos sentados viendo por la tele como a los somalíes se los comen las moscas y mueren de hambre. Que sí, que nosotros también lo estamos pasando mal, pero en el bolsillo no nos falta el tabaco, la cervecita en el bar, o el eurito para el periódico. Que cada cual aporte según sus posibilidades, pero algo habrá que hacer para remediar estas injusticias, y ya que los Estados no lo hacen, los Pueblos deben de dar ejemplo.

Miguel Ángel Rincón Peña


14 jul 2011

LA INDIGNACIÓN

Hace ya varias semanas que no escribo sobre política, pues hacerlo, me produce un malestar generalizado y un cabreo bastante importante y no es bueno para mi Crohn. Pero quiero dar alguna pincelada al panorama político actual.

Ahora que ya han tomado posesión de sus respectivos cargos y tienen acomodadas sus posaderas, los políticos se dedican ya, sin más espera, a ponerse el sueldo que ellos creen que se merecen. Mientras por un lado prometen austeridad en tiempos de crisis y hacen recortes, por otro se adjudican sueldos demasiado elevados.
Quiero dejar claro que estoy de acuerdo en que un alcalde o teniente de alcalde ocupan un puesto de gran responsabilidad, por ello, tienen que tener un sueldo adecuado, pero también hay que recordarles que ellos se deben al pueblo, y que es ese mismo pueblo el que les paga el sueldo. El pueblo sigue en crisis, pasándolo verdaderamente mal, por lo que los políticos tendrían que tener la vergüenza de asignarse un sueldo acorde con la situación actual. Un alcalde tiene que dar ejemplo al pueblo, pues para eso lo representa. Luego llegarán las promesas incumplidas, los decretazos y mil cosas más. “No nos quea ná…”

Como ya comenté en otras ocasiones, la política debe ser una devoción, nunca una profesión. La política tiene que ser transparente en todas sus facetas, y no oscurantista. De no ser así, luego salen los casos Filesa, Malaya, Gürtel y nos crecen los enanos. La clase política española lleva encima la losa de los engaños, trapicheos, enchufados, favoritismos, traiciones y muchas veces con toda la razón, pues se lo han ganado a pulso. Es normal que la gente se indigne, lo que no es tan normal es que hayamos tenido que esperar más de treinta años para que los jóvenes salgan a la calle a mostrar su indignación y a pedir democracia verdadera de una vez por todas.
Los políticos, que de alguna manera le están viendo las orejas al lobo, salen ahora mostrando su cara más simpática y dispuestos a realizar algunas pequeñas reformas para acallar al movimiento de los indignados. De todas formas, parece que la moda de los indignados se va desinflando (como todas las modas) y todo vuelve a la calma. Cambiarlo todo para dejarlo todo igual, en este país ya estamos acostumbrados a eso.

Miguel Ángel Rincón Peña

6 jul 2011

LOS ABUELOS

Todas las tardes, cuando el calor deja de apretar y las calles se hacen habitables, veo pasar desde mi ventana a un abuelo con su nieto. Él es un hombre robusto, de unos setenta años. Se apoya en un viejo bastón (que más que bastón, es una vara de acebuche) para caminar, mientras muerde un palillo de dientes. El nieto, un pequeño de cinco años va a su lado. A veces escucho el murmullo, el abuelo le habla de los animales que cuidaba cuando era joven, de la vida en el campo, de la huerta. El pequeño hace como que le escucha, pero en realidad su mente está ocupada en encontrar alguna piedrecita que patear, al estilo Messi.
Todos, alguna vez, hemos cometido el grave error de no escuchar a nuestros mayores, de no atender a sus historias. Seguramente, cuando crezca ese pequeño que pasa por mi ventana cada día, se dará cuenta de que era infinitamente más importante las historias que le contaba su abuelo que el buscar piedrecitas e imaginarse Messi.
Si pudiera, le diría a ese mocoso que ni él ni su abuelo son inmortales, que la vida es un tahúr que nos engaña continuamente y que no hay Dios en el cielo que nos pueda ayudar (por mucho que se empeñe el cura del pueblo), pero seguramente no me entendería.

Cuántas veces habrán callado al abuelo en casa porque es más interesante lo que sale en la tele que lo que intenta decir el bueno del abuelo. Cuánto mal ha ejercido la televisión a la comunicación familiar. Familias enteras frente al televisor como zombis.
Luego, con el tiempo el abuelo, como todos los abuelos, se despide del mundo y los que nos quedamos nos lamentamos, entonces, de no haber pasado más tiempo con él, de no haberle prestado más atención, de no haber escuchado unas historias que, por mucho que queramos ya no volverán.
Ojalá, algún pequeño lea esto (o se lo lean sus padres) y se dé cuenta de la importancia que es tener unos abuelos o unos padres a los que poder escuchar y conversar tranquilamente, sin prisas, sin televisiones de por medio (ya habrá tiempo de ver alcahueteos, novelas y noticieros). Las personas mayores son como un tesoro lleno de sabiduría, y como tal hay que tratarlos.

Miguel Ángel Rincón Peña

29 jun 2011

AMÉN

Hablar de la Iglesia católica y atreverse a criticarla es poco más o menos que un sacrilegio, sobre todo en este país de misa (casi) diaria, de Semana Santa, de Rocío, etc. Sabían ustedes que el Estado (supuestamente aconfesional) subvenciona a la Iglesia con más de 5.000 millones de euros al año, que se dice pronto. Es una contradicción, cuando pedimos que el Gobierno no subvencione a los sindicatos, pues estos se tendrían que autofinanciar con la cuota de sus muchos afiliados, también deberíamos pedir lo mismo con relación a la Iglesia. Criticamos los privilegios de los políticos pero no los de los obispos.

Dentro de poco viajará el Papa a España y el Estado español pagará la mitad de los gastos. Será un encuentro eminentemente religioso y no será una visita de un jefe de Estado, sino del líder de una religión que costará alrededor de 50 millones de euros. Una auténtica vergüenza.
No contento con todo lo que sacan del Estado (o sea, de nosotros los contribuyentes), los obispos se permiten hacer campañas, incluso pedir la desobediencia para algunas leyes, como por ejemplo la de la Muerte Digna. Los obispos españoles, retrógrados por excelencia, se creen con derecho a intrometerse en las decisiones de un Pueblo soberano. Ahí están sus protestas sobre los derechos de los gays y lesbianas, sobre la investigación con células madres, el uso del preservativo y un largísimo etcétera. Algunos creen que aún vivimos en el Nacional-catolicismo.
Si no fuera por los misioneros y misioneras que recorren el planeta ofreciendo su solidaridad para con los más necesitados y por esa Iglesia de base que ayuda al prójimo, me atrevería a decir que son todos igual de sinvergüenzas. Esas personas que se juegan la vida día a día, son las que le lavan la cara a la jerarquía de la Iglesia católica, a esos obispos, cardenales y Papa que viven tan desahogadamente.

He mantenido algunas conversaciones con varios curas últimamente, y siempre se agarran a los mismo, al dogma de fe, y ante eso, amigos, no hay nada que hacer. Cuando el fanatismo y lo sobrenatural se cruzan en el camino de la razón, se hace imposible la conversación, porque se pierde la lógica y la objetividad. Amén.

Miguel Ángel Rincón Peña

20 jun 2011

ENTREVISTA A MIGUEL ÁNGEL RINCÓN

Por Alejandro Pérez Guillén.

1.- ¿De qué raíces bebe Miguel Ángel Rincón para sentir ese amor incondicional hacia la música y la poesía?

R: Mis raíces, fundamentalmente, vienen dadas por varías vertientes. Por un lado, en poesía, me marcó mucho el grupo poético del 50, Gil de Biedma, Ángel González, etc. Ahora estoy explorando nuevos caminos de la mano de Roger Wolfe o Karmelo C. Iribarren, por ejemplo. En el tema de la música, The Beatles me abrieron los ojos, musicalmente hablando, y luego los cantautores, Aute, Serrat, Ibañez, etc.

2.- A mí me interesa mucho la infancia no como paraíso perdido, sino como espacio donde empieza a crearse al hombre que nos habita. ¿Qué nos puede decir del poeta?

R: Todos volvemos a la infancia, al recuerdo. Aquel tiempo en que nos creíamos inmortales y, de alguna manera, lo éramos. En mi poesía visito mucho mi infancia. Es un refugio al que el poeta siempre recurre.

3.- ¿Qué autores has leído en el pasado y no desearías leer más? ¿Cuántos autores han pasado el mal trago de la primera lectura y se han convertido en el libro de cabecera de relecturas continuadas?

R: Pues son varios los que no desearía leer más, pero vamos a obviar sus nombres. En cuanto a mis libros de cabecera, 1984 casi me pudo en la primera lectura, pero es sin duda un imprescindible, algo parecido me pasó con Luces de Bohemia, de Valle Inclán o con La Metamorfosis de Kafka.

4.- ¿Sigues algún ritual a la hora de escribir? Descríbenos alguna de tus manías

R: No sé si llamarle ritual, quizá la definición sea manía, como tú bien dices. Tengo varías, según el momento. Una de ellas es la soledad, la mejor compañera para escribir tranquilamente. También escuchar música (clásica, instrumental, en inglés, etc.).

5.- ¿Piensas que la poesía es un fin en sí misma o puede servir para otros fines?

R: Creo que la poesía es un fin que sirve, en momentos concretos, para otros fines. La poesía puede estar tanto al servicio del amor, de la revolución, del ecologismo, etc.

6.- Eres una persona con fuertes convicciones políticas, ¿crees que esas ideas deben llegar al cauce de la poesía como en algunos poemas de Alberti?

R: Al cauce de la poesía debe llegar la vida, y la política forma parte de nuestra vida. Por lo tanto, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Roque Dalton y tantos otros poetas comprometidos con la política, no podían estar equivocados.

7.- ¿Qué has aprendido por ti mismo y qué te han enseñado otros escritores?

R: Por mí mismo he aprendido a explorar, el poeta debe ser un explorador en busca del tesoro que ofrece la poesía. He aprendido a distinguir el grano de la paja.
Lo que me han enseñado otros escritores es mucho, me han enseñado los diferentes caminos de la poesía. Varios poetas amigos, como por ejemplo Pedro Sevilla, me aconsejaron cuando yo empezaba que para ser poeta hay que leer mucha poesía. Ahora, transcurridos muchos años, les agradezco el consejo, pues tenían toda la razón.

8.- ¿Qué supone para un escritor novel que salga a la luz su primer libro? ¿Qué significó la aparición de La Tormenta en el año 2003?

R: El primer libro es el kilómetro cero, el comienzo de una gran aventura. El parto de mi primer libro La Tormenta, fue difícil y doloroso. Ese libro recogía mis primeros versos, desde 1996 hasta el 2003. Recuerdo que, por circunstancias de la vida, la última etapa de creación de aquel libro fue muy oscura, poemas que hablaban de muerte, soledad, sufrimiento, dudas existenciales, etc. En definitiva, versos adolescentes acompañados por los dibujos del gran pintor José Hinojo. El poeta y amigo, Francisco Pozo Poley fue el prologuista (y consejero) en La Tormenta.

9.- ¿Te arrepientes de algo que hayas escrito?

R: Quizá en la manera de enfocar algunos poemas de mi primer libro y en su estructura. Tuve la oportunidad, antes de la edición, de revisarlos y corregirlos, pero pensé que si lo hacía perderían la esencia primigenia y la frescura con la que los escribí, así que los dejé tal cual.

10.- En el año 2006 entra en escena Elucubraciones de un superviviente, ¿Cuáles son para ti las líneas maestras de este poemario?

R: Elucubraciones de un superviviente fue un paso adelante. Supuso la certeza que necesitaba para demostrarme a mi mismo que podía seguir en el camino de la poesía. La sinceridad y la búsqueda de un estilo propio marcaron aquellos poemas. El escritor Juan José Téllez tuvo a bien escribir el prólogo y regalarme algunos buenos consejos, cosa que le agradezco.

11.- ¿Qué opinión te merecen los premios y concursos literarios?

R: No creo ni en los premios ni en los concursos literarios. No escribo para concursar ni para que un jurado decida fallar a mi favor un premio.
Yo sangro gota a gota cada verso que escribo y el único reconocimiento que me llega al alma es que la gente me lea. El verdadero premio es que un lector se acerque para felicitarme por mis poemas. Lo demás son cuentos chinos. Por cierto, “los pucherazos” en los concursos están a la orden del día, pero bueno, esa es otra historia.

12.- Has participado en algún que otro taller de escritura, ¿piensas que de esa forma se puede llegar a la poesía y aprender a sentirla de manera más objetiva?

R: Por supuesto, es fundamental acercar la cultura al pueblo, y una buena manera de hacerlo es, por ejemplo, con los talleres de escritura. Mi experiencia en ese sentido ha sido siempre muy positiva.

13.- Cada libro es un mundo nuevo, ¿cuál es el paraíso que se esboza en Espacios compartidos?

R: El principal argumento de Espacios compartidos es el Amor, con mayúsculas. Todos los demás temas giran alrededor del amor. A mi parecer, es mi libro más completo, pues tanto el contenido como el continente me gusta. Es una colección de poemas más elaborados que los dos anteriores y los grandes temas de la poesía están muy vigentes. Cada poesía está ilustrada a la perfección por un dibujo del gran Juan Kalvellido, además de la portada y contraportada. Con este libro empecé a moverme geográficamente para presentarlo. Recuerdo la presentación en el Ateneo de Madrid. Una gran experiencia.

14.- ¿Qué le dirías a aquellos que nunca han posado sus ojos en la poesía?

R: Le diría que leer poesía es entrar en un mundo nuevo de sensaciones y sentimientos. La poesía hace que seamos mejores personas. Es como una terapia necesaria en estos tiempos difíciles, un bálsamo para sobrevivir.

15.- ¿Por qué la cultura está tan denostada y la gente apenas lee?

R: Porque vivimos en una sociedad capitalista que ve a la gente como porcentajes y usuarios y no como personas. La cultura hace libre a las personas, porque hace que piensen, y eso no le interesa al Poder.

16.- De los autores que conoces personalmente, ¿cuáles te han llamado la atención? ¿Cuáles te han sorprendido?

R: Conozco muchos autores y todos me han llamado la atención. Le tengo un especial cariño a Pedro Sevilla, porque además de gran poeta, es una buena persona. También Juan José Téllez me ha llamado mucho la atención, es un tipo curioso este Téllez. Alberto Pérez es de mis autores favoritos, gran músico y mejor persona.
Hay muchos, no podría nombrarlos a todos, pero en definitiva, me llama la atención los autores que llevan por bandera la humildad y el buen rollo.

17.- ¿Qué libro aconsejarías a alguien que se inicia en la lectura?

R: En poesía: Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. En novela: La isla del tesoro, de Stevenson.

18.- Poemas en el equipaje es tu nuevo libro, ¿qué puedes decirnos de él?

R: Es un poemario que cierra un ciclo, con Poemas en el equipaje cierro una etapa y abro otra nueva. En este nuevo libro escribo como quiero escribir en adelante. Se nota la experimentación y la búsqueda. Es un libro especial por lo que significa.
He tenido la inmensa suerte de que la escritora Purificación González de la Blanca escribiera el prólogo. Juan Kalvellido repite como ilustrador de la portada y contraportada.

19.- ¿Qué proyectos tienes en mente para un futuro cercano? Adelántanos algo.

R: Tengo muchos proyectos, los principales, seguir recitando de pueblo en pueblo (poesía on the road), unas veces en solitario, otras con mis amigos poetas y músicos. También está cercana la publicación de una antología en homenaje a Salvochea, en la que colaboro con un poema sobre el que fuera alcalde anarquista de Cádiz. Musicalmente, estoy preparando una colección de canciones sin un fin determinado. Tengo pendiente la grabación de un proyecto discográfico poético-musical en el cual participa al piano, mi buen amigo Miguel Beltrán Barry. También tengo en mente la creación de un Ateneo en Prado del Rey, pero eso va para largo.

20.- ¿Se puede vivir de la literatura o es mejor sentirla sin la urgencia del pan de cada día?

R: Se puede vivir de ella siempre que se den las condiciones. Pero yo no quiero convertir una vocación en una profesión, porque mi profesión es otra, y me gusta tanto como la literatura. Además, para poder vivir de la literatura tendría que hacer muchas cosas que no me gustan, y no estoy dispuesto.

21.- ¿Crees en la inspiración?

R: Sí, creo en ella, yo la busco y a veces la encuentro. Cuando llegan las musas uno siente mariposas en la barriga (es una sensación parecida al enamoramiento). Pero hay que tener en cuenta que las musas no escriben, con eso lo digo todo (risas).


8 jun 2011

FOTOGRAFÍA

Desde que el francés Louis Daguerre empezara a divulgar la fotografía, allá por el siglo XIX, ésta ha evolucionado y revolucionado nuestra vida. Y es que, eso de lograr plasmar una imagen en el papel y poder conservarla como recuerdo es algo que, ahora mismo no le damos mucho mérito, pero es genial. Hoy, en el 2011 podemos ver una foto de la Barcelona del año 1835 y observar sus calles, sus edificios, la forma de vestir de la gente, es como una pequeña máquina del tiempo que nos traslada a otra época.
Yo llevo unos días escaneando al ordenador todas las fotos antiguas que tengo, pues el tiempo, además de juez insobornable, también es traicionero, y deteriora todo lo que esté a su alcance. La tecnología actual permite hacer inmortales los recuerdos, ya sean en fotografías o videos, y tenerlos siempre disponibles para cuando hagan falta.

Siempre, desde que era un niño, me gustó la fotografía, mi madre me regaló una pequeña cámara de fotos y allá que iba yo retratando por doquier. Recuerdo aquellos carretes metidos en un tubito negro y que una vez llenos de fotos los llevaba a la tienda para que los revelaran. Tardaban unos días, pero el resultado merecía la pena. Abrir el sobre con las fotos era como abrir un regalo. Hoy en día todo es más fácil, con tan sólo enchufar la cámara al ordenador ya se pueden ver las fotos, modificarlas, quitarle los ojos rojos, etc. Yo sigo prefiriendo lo del carrete, pero bueno, hay que adaptarse a los tiempos que corren.

Actualmente no tengo una buena cámara, hace un año me compré una pequeñita, digital, y con esa me apaño, incluso con la cámara del móvil, que tiene más píxeles que una cámara al uso, es increíble la calidad que ofrece. Sin embargo, veo a chavales con unas cámaras cuasi profesionales, con grandes objetivos, con sus trípodes y demás utensilios. Siempre he pensado que para hacer buenas fotografías no hace falta una buena cámara, sino más bien, un buen ojo. Eso lo saben bien muchos amigos míos que son buenos fotógrafos, como, por ejemplo, mi amigo Baena, que donde pone el ojo pone la foto, ¡y qué foto!

Miguel Ángel Rincón Peña