3 mar 2010

¿HÉROE O VILLANO?

En estos últimos días, no paro de leer en casi todos los periódicos artículos de opinión denunciando la muerte por huelga de hambre del preso cubano Orlando Zapata y arremetiendo contra el régimen cubano. Lo mismo sucede en las tertulias televisivas y radiofónicas, en los informativos, etc.
Todos ven en Orlando Zapata a un héroe, un mártir de la disidencia cubana. Un preso que estaba en la cárcel por sus ideas políticas, por su lucha en pro de la libertad.

Pues bien queridos lectores, hay aún algunos (entre los que me encuentro) que se atreven a dar su opinión sobre Cuba y Orlando Zapata, aunque no sea la políticamente correcta. Me gustaría saber, si todos los que afirman que el fallecido Zapata fue un preso político, se han informado debidamente sobre su historial delictivo. Si lo han hecho, entonces sabrán que era un preso común, un delincuente convertido en mártir por los estrategas de la guerra contra Cuba, por la disidencia cubana en Miami, la misma que financia el terrorismo contra la mayor de las Antillas. Y uno se indigna al ver cómo a muchos periodistas y a la mayoría de los políticos españoles se les llena la boca con las palabras Libertad y Democracia, y hasta Zapatero se atreve a denunciar al gobierno cubano por (según dice él) tener en sus cárceles presos de opinión y se lamenta de la muerte de Orlando Reyes. Tal vez Zapatero y algunos periodistas y contertulios desconozcan u olviden que en la democracia española también han muerto presos en huelga de hambre, concretamente tres, en 1981, 1990 y 2002. Dato que pone de manifiesto la hipocresía imperante.

Parece que en España, el que difiera de la versión oficial es descalificado sistemáticamente. Esto es lo que le ha ocurrido al actor Guillermo Toledo, cuando a preguntas de los periodistas dio su opinión sobre lo sucedido en Cuba, explicando que el preso estaba en la cárcel por razones delictivas y que existe una campaña de descrédito por parte de los grandes medios de comunicación contra el gobierno cubano. Al decir esto, el linchamiento público estaba asegurado, y así ha sucedido. Vaya desde aquí mi admiración por este actor, por decir claramente lo que piensa y por no callarse.

Miguel Ángel Rincón Peña

25 feb 2010

EL NEGOCIO DEL DISCO

Ayer mismo, hablaba con un amigo sobre un comentario que había dejado en una de las muchas redes sociales de Internet. Red social: Espacio cibernético donde la gente sube fotos (sobre todo las de los botellones con los amigos), hacen comentarios casi encriptados y debaten cosas intrascendentes.
Ese amigo había iniciado una discusión sobre la SGAE y el problema de la piratería y las descargas musicales por Internet. Ese es un tema que me interesa bastante, así que me metí en la dichosa red social de turno y me creé un perfil, una vez perdido el tiempo rellenando formularios me dispuse a contestar dando mi opinión en un comentario, os lo copio, pues creo que deja clara mi posición sobre este polémico tema.

El problema de la industria del disco versus piratería, está en el negocio (demasiado rentable) que se quiere hacer de esa actividad. A mi entender, se debería de bajar el precio de los discos hasta niveles más razonables y ser así, accesibles a toda clase de público y bolsillo. Pero no nos creamos que los que se dedican al negocio musical no comen. Los músicos, letristas, técnicos, diseñadores gráficos y el largo etcétera que trabajan en la industria discográfica tienen que ganar dinero para seguir conservando sus empleos. La cultura y el arte, también se paga y eso lo músicos lo saben bien, porque un disco se hace con mucha ilusión y trabajo, meses y meses de composición y grabación, intentando crear un buen disco, con un libreto lo más completo y original posible, y luego, cuando sale a la venta, se dan cuenta de que no han vendido ni uno sólo porque la gente se lo ha descargado por Internet. Quién tiene la culpa de que se produzca esa situación. Pues por una parte, la industria, que no abarata en lo posible los precios de los discos hasta el nivel del bolsillo medio. Por otra parte, nosotros, los consumidores, que queremos el último disco de fulanito de tal al instante y sin pagar ni un euro por él. Un libro (Best Sellers) no baja de los 15 - 20 €, un cuadro de un pintor puede llegar a valer, como poco, unos 300 €, una escultura más de lo mismo. El disco musical también es arte y tiene que tener su precio, aunque ya digo que tiene que ser un precio mucho más cercano al pueblo. Otra cosa bien diferente es que la SGAE quiera enriquecerse a costa de ese tan beneficioso negocio como es la Música y todo lo que la rodea. Se me queda pequeña la columna a la hora de hablar de la SGAE, quizá en otra ocasión me explaye.

Miguel Ángel Rincón Peña

17 feb 2010

CELDA 211

Ocho premios Goyas se llevó el pasado día 14 la película de Daniel Monzón, Celda 211 (actor revelación, actriz de reparto, actor, sonido, guión, montaje, director, película). Yo tuve ocasión de ver la película en el cine y me gustó bastante. Además de una acertada dirección y un impresionante Luis Tosar en el papel del peligroso “Malamadre”, lo que más me gustó fue el mensaje, la denuncia que la película pretende hacer del actual sistema penitenciario.
Seguramente, a los que nunca hemos pisado una cárcel ni pensamos pisarla nunca, nos la puede traer al fresco la situación que allí se vive, pero hay que recordar que en los centros penitenciarios están recluidas personas, no animales, y por mucho daño que hayan podido hacer, tenemos que asegurarles una estancia lo más digna posible y ofrecerles la posibilidad de la reinserción durante su tiempo de condena.
Daniel Monzón, en una entrevista sobre su película comenta: “No es un palo directo a un partido político, pero sí que es verdad que si la película dispara con bala hacia algún lado es hacia el poder.” Y estoy de acuerdo, una sociedad que se llama así misma democrática no puede consentir que en sus cárceles pase lo que pasa habitualmente. Informes de las Naciones Unidas, Amnistía Internacional y otros organismos, han denunciado que en España existe la tortura, y eso no lo podemos permitir. También existe el régimen FIES que son las siglas de los Ficheros Internos de Especial Seguimiento. Ese régimen es considerado por muchos de inconstitucional, pues lo consideran una tortura y un castigo añadido a los presos. Otro de los problemas que padecen los centros penitenciarios en este país, es la sobrepoblación de reclusos que supera en un 25 por ciento la capacidad de las prisiones, uno de los porcentajes más altos de Europa. Los sindicatos denuncian una paulatina degradación del servicio de prisiones, pues, dicen, se están convirtiendo en “almacenes de carne humana”.
Esto que expongo es una parte de la problemática, así, no es extraño que en las cárceles se originen motines como los que narra Celda 211.
Después están los presos políticos, que “haberlos haylos”, pero esa es otra historia.
En definitiva, que el cine español está de enhorabuena con esta película, que da una bocanada de aire fresco al manido panorama del cine patrio.

Miguel Ángel Rincón Peña

10 feb 2010

MAUTHAUSEN

Hace unos días estuve visitando una exposición sobre el campo de concentración y exterminio de Mauthausen. Resulta que un grupo de alumnos del instituto Carlos III de Prado del Rey han sido seleccionados para representar a Andalucía en un viaje a Mauthausen (Austria). Dicho viaje está encuadrado en los actos de conmemoración del 65 aniversario de su liberación. Es muy importante que los jóvenes se interesen por la Historia, en concreto por la que les tocó vivir a nuestros abuelos y bisabuelos. Los andaluces tenemos que tener una especial sensibilidad ante el escalofriante holocausto perpetrado por los nazis, pues en sus campos de exterminio fueron presos y murieron muchos republicanos de nuestra tierra. La cifra exacta fue de 7.500 españoles presos en Mauthausen.

Parece increíble que el Hombre pueda hacer todas las atrocidades que llevaron a cabo los nazis. Experimentaron, vejaron, humillaron, torturaron y asesinaron a hombres y mujeres. Judíos, comunistas, anarquistas, antifascistas, homosexuales, etc. Querían “limpiar” Europa. Una de las mayores locuras colectivas que ha conocido la Humanidad.

Como decía antes, es necesario que la juventud sepa y comprenda la Historia. Ya se sabe que olvidar puede llevar a repetir los mismos errores del pasado, y no deberíamos consentirlo. También es verdad que no es tarea fácil que los jóvenes, la mayoría alienados por este Sistema, presten atención a asuntos que, seguramente, les parecerán un auténtico “rollazo”. Una dura labor que algunos profesores están llevando a buen puerto con muchos de sus alumnos, como es el caso de David Fernández, profesor de Historia en el IES Carlos III de la localidad vecina de Prado del Rey. Un diez para él y para los que como él, intentan (y a veces lo consiguen) enseñar a sus alumnos unos determinados valores que les hagan pensar por sí mismos, para que el día de mañana, puedan construir una sociedad más justa e igualitaria. Esperemos que sea así, hay que ser optimista.

Desde aquí les deseo tanto a David, como a sus nueve alumnos, que partirán dentro de unos meses para Austria, un buen viaje y que regresen repletos de experiencias para poder trasmitírselas a sus compañeros.

Miguel Ángel Rincón Peña


4 feb 2010

¿HUELGA GENERAL?

Las malas lenguas van diciendo por ahí que se avecina una Huelga General en la sierra de Cádiz. Cuando me enteré no dí crédito, ¿una Huelga General en todos los pueblos de la sierra? Insólito. ¿CCOO y la UGT protestando contra ZP? Increíble. Pero la cosa no resulta tan asombrosa, pues la Huelga no la convocan los sindicatos afines al Gobierno, sino que lo hace el SAT. No me digan que no conocen al SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores). Sí, el de Cañamero y Sánchez Gordillo, antes también llamado SOC (Sindicato de Obreros del Campo).

En fin, la cuestión es que al menos hay quién se mueve, protesta y siente impotencia ante esta crisis y todos los recortes sociales y laborales que nos están colando como si nada. Como si la culpa de que estemos como estamos sea única y exclusivamente de los trabajadores. Ya vamos por casi el 40% de parados en la sierra de Cádiz, más de 32.000 personas desempleadas. Crece el número de familias que no pueden hacer frente a los pagos y a las deudas. En nuestros pueblos, ahora mismo, hay muchas familias que lo están pasando realmente mal, sin trabajo, sin ayudas económicas y teniendo que hacer auténticos milagros para llevar un plato de comida a la mesa. Mientras, el Gobierno “socialista y obrero” (¡ay!, si Pablo Iglesias levantara la cabeza) anuncia que quiere subir la edad de jubilación a los 67 años, una reforma del sistema de pensiones, una reforma laboral, etc. Llegados a este punto, permítanme que me niegue a seguir hablando de huelgas, de crisis y de política, mi médico me ha recomendado dejar de hacerlo cuando sienta náuseas y malestar generalizado. Así que hablaremos de lo que a los de “arriba” (léase banqueros, políticos, directiva de la CEOE, etc.) les interesa realmente que hablemos: de Fútbol. Sí amigos, ese bello espectáculo deportivo en el que veintidós millonarios dan pataditas a un balón y enseñan sus sonrisas profiden y lucen sus cuerpos Danone. Crisis, qué crisis. Lo que importa es que Canales pueda fichar por el Madrid. El mediapunta del Racing de Santander, Sergio Canales, ha asegurado este miércoles que no hay ningún problema para su fichaje por el Real Madrid, pero ha dicho que este tema lo tiene aparcado, porque ahora sólo piensa en la semifinal de la Copa del Rey y en que su equipo haga historia llegando a la final. ¿Huelga General? Están locos estos del SAT.

Miguel Ángel Rincón Peña

28 ene 2010

HAITÍ

El problema de Haití no es nuevo. Antes del terremoto, Haití era el más pobre de América, ocupando el lugar 155 de entre 177 en el listado del índice de Desarrollo Humano de la ONU, y nadie decía nada porque ese país no estaba de moda, como lo está ahora. Es una pena que tenga que suceder una gran desgracia natural en un país pobre para que Occidente le preste un poquito de atención y ayuda. Ahora todos nos acordamos del país destruido y sumido en la miseria. Qué generosos somos.

Saben ustedes que antes del terremoto, la esperanza de vida en Haití era de 52 años y la mortalidad infantil de un 77 por mil, una de las más altas del mundo. El 75% de la población vivía con menos de 2 dólares y más del 50% con menos de 1 dólar al día. ¿Dónde estaba entonces la solidaridad, las ONG,s, etc.? Los gobiernos occidentales que ahora ofrecen su ayuda, hace menos de un mes le exigían a Haití el cobro de una deuda externa que asciende a más de 1.800 millones de dolares.
Hay que ayudar a ese país, por ejemplo, condonando esa deuda externa, para que una vez recuperado de la catastrofe pueda progresar sin limitaciones, en vez de verse abocado al estancamiento y al endeudamiento económico de por vida. Pero eso es mucho pedir a un sistema tan ambicioso e injusto como el Capitalista. Qué razón tiene mi amigo Kalvellido en una de sus últimas viñetas: “Y dicen que tardarán diez años en reconstruir Haití para dejarlo como estaba antes”.
Es una vergüenza y una injusticia, tanta como que los EEUU del flamante premio Nóbel de la Paz, envíe militares a Haití, mientras, por ejemplo, Cuba manda médicos y material sanitario.
A mi me parece indignante que se ocupe militarmente un país destruido e indefenso con la excusa de la falta de seguridad. Los militares estadounidenses controlan ya todo el país caribeño. Haití necesita ayuda humanitaria, no una invasión militar.

Al final, como pasa siempre, los que sufren son los pobres a los que se les ha caído todo un país encima, los que pasan hambre, sed, frío, son siempre los mismos. Esos, que aún no comprenden que para poder salir en todos los informativos de la tele y en los periódicos y para que los países ricos les ayuden, les tiene que temblar la tierra bajo sus píes y hacerlos añicos.

Miguel Ángel Rincón Peña



21 ene 2010

LA CARTA

¿Recuerdan cuando, hasta hace bien poco, utilizábamos las cartas como medio de comunicación? Ahora la cosa ha cambiado bastante, las cartas quedaron obsoletas y la tecnología nos dispuso la comodidad de utilizar los mensajes de correo electrónico (e-mail). Ya sólo recibimos cartas con la factura del teléfono, la electricidad o con los recibos del Banco (cuidado con éstas últimas que las carga el diablo).

Pero qué frío son los mensajes de e-mail, carecen de alma. Por el contrario, las cartas de papel eran cálidas, mucho más si estaban escritas de puño y letra. Tenían tacto, olor y se podían leer donde uno quisiese. Quién no tuvo alguna vez algún amigo o amiga en la distancia con quien cartearse. Qué fue de las cartas de amor que los enamorados se escribían asiduamente y dentro de las cuales se adjuntaban besos, flores prensadas, dibujos, etc.
Ahora la mayoría nos enviamos mensajes por Internet o por el móvil, que no digo yo que esté mal, pero se perdió aquel romanticismo, aquella tradición de ponerse a escribir en una cuartilla, con esmero para conseguir una buena letra, sin las prisas y sin los agobios que nos da Internet. Y comprar el sobre y los sellos, cerrarla y depositarla en el buzón más cercano. Era todo un ritual.
Luego, a esperar que la otra persona respondiese. Pacientemente aguardábamos la correspondencia y el día que menos lo esperábamos, venía el cartero a nuestra casa y pasaba la tan esperada carta por debajo de la puerta.

Recuerdo que uno de los mejores maestros que he tenido en la escuela, nos llevó, cuando estaba yo en 5º curso (lo que ha llovido desde entonces), a la oficina de correos, y estuvimos dentro de las dependencias aprendiendo el recorrido que hacían las cartas. Nos enseñó qué era un encabezamiento, un remite o membrete, etc. Dudo que hoy en día se siga enseñando en las escuelas, y es que la tecnología avanza que es una barbaridad, y los tiempos cambian (no siempre a mejor).

El otro día, hablando con Lucía y Juani (dos excelentes maestras y sin embargo amigas), surgió el tema de las cartas y me puse a escribir de inmediato esta columna, que por cierto, ha sido enviada vía e-mail a la redacción del periódico.


Miguel Ángel Rincón Peña

16 ene 2010

LA TIERRA ESTÁ VIVA

La Tierra está viva, es un ser vivo. Una vez oí a un científico decir que los Humanos son los parásitos de la Tierra. Y estoy de acuerdo con esa afirmación. La especie humana, desde que tiene uso de razón se ha servido del planeta no sólo para sobrevivir, como hacen los demás animales que nos rodean, sino también para lucrarse, especular, etc.
Un amigo mío, filósofo por horas en la barra del bar, suele decirme que el Humano es el peor bicho que existe sobre la faz de la Tierra. Tala al año millones de árboles, la Amazonía cada vez le queda menos pulmón, los ríos están contaminados, se construye en terreno no urbanizable desviando cauces (luego vendrán los ríos reclamando lo suyo y lloraremos a lágrima viva por las inundaciones), se construyen centrales nucleares generando basura radioactiva, la capa de ozono la tenemos hecha unos zorros, los mares y las costas también están contaminados con las mareas negras (¿recuerdan el famoso chapapote y el “nunca máis”?), cada vez son más las especies en peligro de extinción, el cambio en el clima se acelera cada vez más, etcétera, etcétera…

No es que yo sea un fanático ecologista, pero sí me gusta cuidar el entorno en el que uno habita. Como imaginarán, el respeto por el medio ambiente está determinado por la educación que cada uno reciba, no solamente en las escuelas, que también, sino en el ámbito familiar. Una buena educación en la infancia hará que las futuras generaciones no sean tan destructoras como las pasadas y las presentes.

El planeta Tierra, cualquier día de estos se cansará de estos parásitos inmundos que no hacen otra cosa sino joder y nos mandará a todos al mismísimo carajo (hay quién dice que la fecha del carajazo final será para el 2012), y la Tierra nos está enviando continuamente mensajes de aviso, como el derretimiento de los polos y la subida del nivel del mar o como los terremotos (miren el desastre que ha ocurrido en la isla de Haití esta semana: Casas derrumbadas, cientos de cadáveres sepultados, caos y miles de personas en las calles tras un terremoto de 7 grados).
Visto el panorama, pensad en la mierda de planeta que les estamos dejando a nuestros hijos, nietos, biznietos y demás descendencia. No creo que lo que el Hombre está haciendo con el planeta pueda llamarse progreso, sino más bien, destrucción.


Miguel Ángel Rincón Peña

8 ene 2010

LLUVIA

Parece que empezamos el año como lo terminamos, lloviendo a mares. Las nubes nos inundan a base de diluvios y hasta el Guadalete dice “aquí estoy yo”. He de confesar, que para los amantes de la lluvia, es hermoso sentarse junto a la ventana y ver llover, o leer un buen libro mientras se oye caer la lluvia sobre el asfalto, las aceras, los paraguas. He debido de heredar mi gusto por la lluvia de mi abuela materna, que le encantaba pasear paraguas en mano. A mi también me gusta pasear bajo la lluvia, y ver cómo se pegan patadas en el culo los transeúntes buscando techo. Cuando éste juntaletras era un zagal, en los días de lluvia, junto con algún amigo, salía a correr y a pisar charcos, salpicando a las mujeres que llevaban falda, ¡qué chiquillos!

Pero, como pasa con todo, en exceso, la lluvia puede ser enormemente destructiva. Sirva como ejemplo las familias que tuvieron que ser evacuadas por la crecida del río en los Llanos de la Huerta, o el cierre del trazado de la Vía Verde de la Sierra a causa de los destrozos provocados por las fuertes lluvias de estos días. Todos pudimos ver hace una semana, en los informativos de TeleCinco o Antena 3, las imágenes de zonas anegadas de Jerez, Arcos o Prado del Rey y los comentarios de los vecinos que allí se encontraban achicando agua o quitando barro. La verdad es que hacía tiempo que no veíamos llover con tal intensidad.

Una de estas pasadas noches, conducía yo por la carretera Arcos – El Bosque y a lo lejos vi un coche detenido y con los cuatro intermitentes encendidos. Yo que, como todos sabéis, soy un buen ciudadano, detuve también mi coche por si tenían alguna avería y podía echar una mano. Salí y me encontré a un hombre de unos sesenta años intentando retirar una rama, que más que rama era un tronco de árbol que se había atravesado en la carretera. Entre los dos lo movimos y lo echamos a la cuneta. Serían las once de la noche, estaba lloviendo y hacía un viento bastante curioso. Volviendo a mi coche, en medio de dicha carretera, pude sentir aquella sensación de soledad y desprotección que se siente cuando somos pequeños y ruge allá en lo alto la tormenta. Me metí en el coche, arranqué y la voz de Hilario Camacho inundó todo el habitáculo, poco a poco, me fui sintiendo algo mejor, como cuando me asomo la ventana en las tardes de lluvia.

Miguel Ángel Rincón Peña

30 dic 2009

NAVIDAD, DULCE NAVIDAD

Otro año que se nos resbala de las manos casi sin darnos cuenta, otra nochevieja más, otras doce campanadas con sus respectivas doce uvas. Y siempre que nos encontramos a las puertas de entrar en un nuevo año, nos da por pensar en el que dejamos atrás, en los proyectos que se nos cumplieron y en los que quedaron sólo en eso, en proyectos, en la gente y en los nuevos sitios que conocimos, en los que ya no están con nosotros y en los que hace poco han llegado a nuestras vidas en forma de pequeñas personas. Y encaramos el próximo año con ganas, con ilusión, con mil sueños que casi podemos ver ya en nuestra mente.

No sé bien por qué, en estas fechas nos volvemos súper-mega solidarios y deseamos que la Paz inunde todo el mundo y que los negritos puedan comer y terminar así de una vez por todas con el hambre del planeta y ya de paso salvar a las ballenas, etc., etc.
Lo triste de todo esto es que cuando pasan estas fiestas la solidaridad se nos va por el desagüe y todo vuelve a ser igual que siempre: siguen muriendo personas inocentes en todas las guerras del planeta, sigue muriendo gente inocente de hambre en todo el mundo y siguen aniquilando a las pobrecillas ballenas.

Pero no pensemos ahora en eso, pensemos en que en unas horas estaremos comiéndonos las doce uvas y viendo cómo retransmiten las campanadas la Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez. Eso sí que es entrar con buen píe en el 2010, sí señor.

En fin, ya poniéndome serio, me gustaría que reflexionemos sobre esos lugares en que la Navidad no es tan súper-guay como en nuestras casas. Creo que estas no son fechas de celebración, sino de reflexión sobre en qué nos estamos (están) convirtiendo y en qué sociedad estamos educando a nuestros hijos.
Si nos dedicásemos el resto del año a hacer realidad todo lo que deseamos en estos días, sin duda, seríamos capaces de cambiar todo lo que no nos gusta. Pero eso es una grandísima utopía, pues ya el poder, con sus medios de comunicación (y con la caja tonta a la cabeza) se encarga de que pensemos lo imprescindible. Lo tienen todo calculado al milímetro.

Y después de llenarles a ustedes la cabeza con conspiraciones y subversiones varias, les deseo un feliz año 2010.

Miguel Ángel Rincón Peña