17 jul 2014

“MARGEN PROTECTOR”

¿Han visto cómo caen las bombas en la Franja de Gaza? ¡Qué barbaridad! ¡Qué locura! 
Parecer ser que en Palestina las muertes no tienen la misma importancia que pudieran tener en otros lugares del mundo, pongamos como ejemplo, Nueva York o Londres. 
Hace tan sólo un par de días, la Marina israelí bombardeó una playa de la ciudad de Gaza en la que se encontraban jugando un grupo de niños, de los cuales, 4 resultaron asesinados y los restantes heridos (son ya 43 los niños palestinos muertos desde que Israel lanzó su tercera ofensiva militar autodenominada operación “Margen protector” contra Gaza). Visto lo visto, al Ejercito hebrero no le tiembla el pulso cuando se trata de bombardear civiles indefensos, colegios, incluso hospitales. Una masacre humanitaria pertrechada por el Gobierno de Israel con la ruin y cobarde colaboración silenciosa de la mayoría de gobiernos del resto del mundo. Aunque ya lo sabíamos, queda ahora aún más claro que la ONU es una pantomima al servicio del Capital. 
El miércoles, Israel daba un ultimátum a 100.000 palestinos para que abandonen sus casas en el norte de Gaza. Pero, dónde creen que se iban a ir todas esas personas. ¿Se tiran al mar? Lógicamente, la mayoría, unas 80.000 personas, desoyeron las órdenes del Ejército hebreo y permanecieron en sus hogares. El conflicto es claramente desigual, desde el inicio de la siniestra operación “Margen Protector” el pasado martes, 8 de julio, en la Franja de Gaza las Fuerzas de Defensa israelíes han asesinado a 227 palestinos (más 1.500 heridos) y los cohetes lanzados por Hamás han matado a un israelí. 
Esto pasa cuando uno de los ejércitos más preparados del mundo, ataca sin piedad a uno de los Pueblos más pobres y desprotegidos del mundo. Y no crean que todos los judíos están a favor de estos ataques, ni mucho menos, existen colectivos judíos dentro y fuera de Israel que se oponen tajantemente a estas acciones armadas llevadas a cabo por el gobierno que lidera Benjamin Netanyahu. En la mayoría de los países, y en el nuestro también, se han realizado manifestaciones, concentraciones y actos de protesta en favor del Pueblo palestino. No se trata de hacer política, sino de justicia y solidaridad. No podemos permitir que sigan masacrando a Palestina. 

Miguel Ángel Rincón Peña

10 jul 2014

DESAFECCIÓN

Me dicen algunos lectores que escriba más sobre política, pero de un tiempo a esta parte me cuesta la misma vida hacerlo, porque en teoría, está ya todo dicho y en cambio, en la práctica sigue todo por hacerse. Me cansa hablar de un Gobierno que aprueba leyes por decretazo, amparándose en su mayoría, al parecer, “absolutista”. Me cansa en demasía escribir sobre Montoro, el ministro de la manipulación y el embuste, que tal y cómo está el país, se atreve a salir en rueda de prensa diciendo que “cuando España se levanta asombra al mundo entero” ¿Se imaginan qué respuesta le hubiera dado José Antonio Labordeta? Pues eso. Me entra una desidia enorme tener que hacer referencia a señoritos/as, caciques y demás personajes que pueblan los parlamentos del reino de España. También es cierto que a veces, se hace necesario dar un buen repaso a la actualidad política nacional, regional o local, pero casi siempre tapándose uno la nariz. Y que no se enfade ningún político, pero esa desafección a la política institucional -y sé muy bien de lo que hablo- no es culpa del Pueblo, aunque es evidente que el electorado tiene su parte de responsabilidad. 
Desde hace muchos años, tengo la certeza de que la lucha está en la calle. Ahí también se hace política, la política del Pueblo, de la ciudadanía, de los que no se sienten representados en los plenos y parlamentos, de los defraudados con esos políticos que gobiernan para el Capital en vez de hacerlo para el Pueblo que lo eligió. Debería ser delito incumplir un programa electoral, debería estar penado mentir a la gente desde un cargo público. 
A mí siempre me gustó decir las cosas muy claras, que se entiendan bien, nada de trabalenguas cuando se trata de dar mi opinión sobre temas de interés general, y en estos momentos, mi opinión sobre un sector muy amplio de los políticos es la que es. Por supuesto, ni que decir tiene que existen personas que están en política por convicción ideológica y para ayudar a construir una sociedad mejor… 
En fin, el tema es que yo iba a escribir esta semana sobre la playita del Santiscal, del proyecto de la piscina cubierta, y del Arcos Urbano, y ya ven que al final, nada de nada. La semana que viene me centro en la cuestión. Hasta entonces, tengan ustedes una buena semana, protéjanse del Sol así como del Gobierno, queman por igual. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

3 jul 2014

A LA AMISTAD...

¿Recuerdan aquella canción de The Beatles, “With a little help from my friends”? Originalmente en la voz del gran Ringo Starr, y que luego, muchos otros artistas versionaron. Quizá la interpretación más famosa fuera la de Joe Cocker (muy recomendable ver el video de la actuación de Cocker cantando esta canción en el famosísimo festival Woodstock, en 1969). 
Pues bien, la otra tarde estaba escuchando la citada canción y mientras el disco daba vueltas en el plato, se me venían a la cabeza todos esos amigos y amigas que, en una época pasada, hace muchos años, fueron buenas amistades y que hoy en día, por diferentes motivos, casi ni el saludo nos damos. 
Seguro que a ustedes, queridos lectores, también les sonará esta historia. Los malentendidos, la desidia, el distanciamiento progresivo, etc., son algunos de los motivos que suelen provocar la quiebra de la amistad. Retomar de nuevo esas relaciones no es nada sencillo, pues ya se sabe que el ser humano es muy propenso a ir dejando las cosas importantes para otro momento, y ese “momento” nunca llega. También está el problema de que la otra parte, o sea, el antiguo amigo, quiera o no retomar aquella antigua amistad. Sin duda, hay personas que no se lo merecen, pues en el pasado, jugaron un papel funesto. A esas personas es mucho mejor dejarlas allá dónde estén. 
Yo entiendo por amistad a aquellos compañeros que siempre estaban cuando se les necesitaba, personas con las cuales se compartían los mejores momentos, conversaciones, secretos, etc. Uno nota esa sensación de amistad cuando existe plena confianza y buen rollo. 

Jorge Luis Borges escribió una poesía llamada “Poema a la amistad”, y comenzaba así: 

“No puedo darte soluciones / para todos los problemas de la vida, / ni tengo respuestas para tus dudas o temores, / pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. / No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. / Pero cuando me necesites, estaré allí. / No puedo evitar que tropieces. / Solamente puedo ofrecerte mi mano / para que te sujetes y no caigas.” 

Como decía antes, no hay que dejar las cosas importantes para mañana, tenemos que hacerlas hoy mismo, porque el mañana no existe. 

Miguel Ángel Rincón Peña

27 jun 2014

NIÑ@S

Si hay algo a proteger en este avaro mundo, ese algo es la infancia. Hace algún tiempo lo comentaba en esta misma columna de opinión. Los hechos que siguen dándose alrededor del planeta, me llevan a volver a mencionar la situación por la que están pasando muchos niños y niñas. La “Unesco” denunciaba hace pocos días que hay 58 millones de niños en el mundo sin escolarizar. La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura alertaba de la falta de avances en este terreno desde 2007 y estima que 25 millones de niños podrían no llegar a pisar nunca una escuela. Terrible. Por otra parte, “Save the Children” ha dado a conocer que miles de niños sirios, están en riesgo de perder la vida para llegar a Europa. El número de personas sirias huyendo de la violencia y la guerra que están cruzando clandestinamente el mediterráneo se ha elevado dramáticamente en los últimos meses, y como siempre pasa, los menores son los que más sufren. Luego está la lacra de los niños-soldados, la prostitución y la esclavitud infantil, etc. Toda una serie de situaciones que demuestran que la Humanidad va por muy mal camino. 
Y si miramos para nuestro país, vemos que en España hay ya dos millones y medio de niños malnutridos. Son muchas las familias que por culpa de esta crisis-estafa no pueden dar de comer bien a sus niños, y la única comida completa que hacen es en el comedor escolar. Algunas comunidades autónomas van a seguir abriendo los comedores escolares durante los meses de verano, sin embargo, otros políticos no opinan lo mismo, y se preocupan más por la “mala imagen” que se pueda dar que por ayudar a estos niños. Unicef ya ha pedido un pacto de Estado contra la pobreza infantil en España, porque en seis años se ha triplicado el número de hogares españoles con niños, donde ningún adulto trabaja. Estos son datos reales y contrastables ofrecidos por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Esta organización también denuncia que España es el segundo país europeo, por detrás de Grecia, que peor lucha contra la pobreza infantil. Si hay algo por lo que merece la pena luchar es por los niños y niñas, porque no se merecen vivir en este infierno al que el Capitalismo les está condenando, a ellos y a sus familias. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

19 jun 2014

PERIPECIAS MUSICALES

Hoy estaba dándole vueltas en mi cabeza a una conversación que hace muy poquito tiempo mantuve con un amigo, al cual hacía años que no veía. Siempre anda viajando. Él está intentando vivir de su arte y me narraba todas las vicisitudes que está pasando para lograrlo. Cuando empezó a tocar su guitarra y a escribir canciones propias, su única ilusión era dedicarse por completo a esta actividad. Pasó el tiempo y decidió dar el gran paso, así que se buscó un “mánager” y puso en sus manos su incipiente carrera musical. Pocos meses le bastaron para darse cuenta de que aquel negocio no era tal y cómo se lo había imaginado. 
Me contó muchas anécdotas, por ejemplo, aquella ocasión en que lo llamaron para actuar gratis en un bar, como una especie de favor que el dueño del local le hacía. Otros tan sólo aceptaban pagarle los gastos de gasolina. Una vez, su mánager le había conseguido una actuación en un pueblo de Huelva, cuando llegó al sitio, se encontró al camarero, pero no había equipo de sonido, y las luces eran las propias del bar. Cuando mi amigo preguntó por el escenario, la respuesta fue que había que montarlo con unas tablas que estaban en el almacén, pero que él no podía hacerlo porque tenía que atender el bar. Que lo monte el músico, dijo entre dientes. Por supuesto, el músico se negó en redondo y dijo que si no tenía escenario ni equipo de sonido, no podía tocar, a lo cual el camarero le dijo que si no tocaba no cenaba. Esa esa la paga que el “mánager” le había conseguido, una cena. Todo esto puede parecer una exageración, pero les aseguro que no lo es. Hace bien poco vi en el cine la película de los hermanos Cohen titulada “A propósito de Llewyn Davis”, y narra la historia de un cantautor que recorre la escena musical folk de Nueva York en 1961. Mientras escuchaba a mi amigo (del cual no voy a dar su nombre) contarme todas sus peripecias, me estaba acordando de esa película en concreto. A pesar de lo que puedan creer mucha gente, la vida de los artistas no es nada fácil, porque al igual que el resto de seres humanos, también quieren comer, vivir bajo un techo, pagar facturas, etc. ¡Ya ven qué cosas! 

Vaya desde aquí mi más sincero homenaje y reconocimiento a todas las personas que dedican su vida al arte, enseñándonos multitud de cosas y haciéndonos disfrutar. 

Miguel Ángel Rincón Peña

12 jun 2014

DISTRACCIONES

Seguramente, entre la abdicación del rey, la polémica sobre la sucesión de su hijo, y ahora el Mundial de Fútbol, los poderes fácticos que mueven los hilos estarán frotándose las manos por tener a la ciudadanía entretenida. Mientras que el Pueblo ande con la mente en otras cosas, no se irritará tanto con la realidad del día a día, y se olvidará, al menos por un tiempo, de pensar en la crisis y de salir a protestar reivindicando sus derechos. 
Pueden parecer teorías conspiranoicas, pero piensen por un momento; termina el campeonato de Liga y la Copa del Rey, abdica el susodicho Juan Carlos I de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, se inicia la polémica y el enfrentamiento en los medios de comunicación y en la calle por la sucesión de Felipe VI (Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia) al trono de España, y tras todo esto, comienza el Mundial de Fútbol de Brasil, con la selección española defendiendo el título.
Mientras tanto, siguen desahuciando a familias de sus casas por no poder hacer frente a las hipotecas, sigue subiendo la cifra de menores que van al colegio sin desayunar, la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social continúa la tendencia ascendente de los últimos años, el empleo basura está en alza, el desempleo no hay quién lo pare, etc. ¡Fíjense qué cosas! En este país, se están cometiendo unas injusticias que son auténticas barbaridades. Voy a poner el ejemplo del Mundial. Parece ser que cada jugador de la selección española cobrará 720.000 euros por ganar el Mundial, en caso de subcampeonato la cantidad sería de 360.000 euros, mientras que por las semifinales la cifra es de 180.000, por cuartos 120.000 y por octavos 60.000. 
O sea, que estos futbolistas podrían ganar unos 120 millones de pesetas por darle patadas a un balón, mientras que en España, ese país al que ellos representan en el Mundial, miles de personas cobran unos escasos 400 euros mensuales de ayuda, o unos 500 euros en trabajos precarios. Así, con el lavado de cabeza que le hacen los poderes al Pueblo, si España ganase la final, posiblemente muchos de esos españolitos que ganan una miseria, saldrían eufóricos, como en anteriores ocasiones, a las plazas a celebrar la victoria de la selección española de ricos
Llámenme raro, pero yo todo eso lo veo un verdadero disparate. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

5 jun 2014

PEDRO SEVILLA

Creo que la primera vez que conocí personalmente a Pedro Sevilla fue en Prado del Rey. Nos presentó un buen amigo (y poeta) en común, Francisco Pozo Poley. Pozo comentó que me gustaba escribir poemas relacionados con los temas sociales (por entonces andaba yo preparando el que sería mi primer librito), en aquel instante Pedro echó mano a su cartera y me regaló una pegatina del SOC (Sindicato Obrero del Campo). Creo recordar que ese día recitaba en la biblioteca de Prado Antonio Hernández, otro gran poeta arcense. 
En aquel tiempo ya me había leído su poemario Septiembre negro (Renacimiento, 1992) y su novela Extensión 114 (Quórum Libros, 2000). Me gustaron mucho, sobre todo su manera de decir las cosas. Recuerdo que lo primero que me recomendó fue que leyera a Julio Mariscal, y así lo hice. 

Un día, allá por el 2003, me enteré que Pedro se presentaba como alcaldable en las listas electorales de Izquierda Unida en Arcos, y me agradó la noticia, porque yo también iba en una lista (como segundo) de ese mismo partido en Prado del Rey. Desde entonces hemos coincidido algunas veces (menos de las que yo quisiera) y la impresión que me ha dado siempre es la de una persona muy sensible, amable y educada…, en definitiva, como se suele decir por aquí: “mu güena gente”. 

El año pasado me hice con su libro de memorias La fuente y la muerte (Renacimiento, 2011), que además de su autobiografía, es la historia novelada de las últimas cinco décadas en su querida ciudad, Arcos de la Frontera. Muy recomendable, me encantó su lectura. También sigo su columna de opinión en este mismo periódico. 
Ayer, casualmente, me enteré gracias a la edición digital de Arcos Información, que Pedro publica en estos días un nuevo trabajo titulado Los relojes nublados (Espuela de Plata, 2014), en el que de nuevo hace un repaso de historia, en esta ocasión a través de los recuerdos de una persona alcohólica. Desde aquí le deseo a Pedro lo mejor con ese libro que, en cuanto esté a mi alcance, “devoraré”. 

Miguel Ángel Rincón Peña

29 may 2014

MANU LOBO

A veces, me gusta escribir en esta columna de opinión sobre personas que me voy encontrando en el camino. Ya he contado alguna vez mis encuentros con personas anónimas que me han relatado historias y vivencias. En otras ocasiones también he reseñado a personajes más públicos como cantantes, músicos, poetas, etc. 
Y es que, por mi afición a la música y a la poesía, tengo la suerte de poder conocer a muchas personas interesantes que aportan constantemente cosas positivas. A una de esas personas la conocí hará cosa de un año, aunque ya lo había visto actuar un par de veces. Su nombre es Manuel Jiménez Lobo, aunque artísticamente es Manu Lobo, cantautor de Bornos con residencia en la localidad de Algar. 
Antes de lanzarse a la canción de autor, pasó por varios grupos y tocó diferentes estilos musicales, tales como blues, country, surf-rock, etc. En su actual etapa, Manu ha dejado la guitarra eléctrica para darle protagonismo a la acústica. Así, con su “Cort Acoustic”, una pandereta y una armónica se pasea por los escenarios derrochando energía, letras sinceras sin trampa ni cartón y buen rollo. 
“Yo que me pase la vida / como un trapecista de un circo ambulante. / Clavando espuelas heridas / sobre las costillas de mi Rocinante.” De esta manera comienza una de las canciones de Manu, una balada dylaniana, con protagonista bohemio, idealista y un poco canalla. Para que se hagan una pequeña idea, cuando uno lo escucha, ya sea en directo o en sus discos, le vienen a la mente nombres tan importantes como Tom Waits, Bob Dylan, Nacho Vegas, Joaquín Sabina… 
En estos días, Manu Lobo está preparando un nuevo trabajo discográfico titulado precisamente “El bohemio soñador”. Doce nuevas canciones llenas de sensibilidad y buen gusto. Como curiosidad, diré que el disco llevará una portada dibujada por el autor en colaboración con su hijo Manuel, de tan sólo cinco años. 

Desde que conocí a Manu, hemos compartido risas, escenarios y carretera. ¡Y lo que nos queda! 
Para más información, Twitter: @manuloboblues 

Miguel Ángel Rincón Peña

15 may 2014

LOS DOS CAMINOS

“Hay dos caminos”: votar al PP o votar al PSOE. Esta frase tan manida a la que nos tiene acostumbrado el bipartidismo patrio, la pronunciaba hace unos días el secretario local del Partido Socialista Obrero Español en Arcos, Isidoro Gambín, en un mitin de su partido de cara a las Europeas. Parece ser que hay políticos que en tiempo de elecciones se les nubla la vista y no ven más allá del blanco y el negro, olvidando toda una amplia gama de colores que entre el uno y el otro existen. Una vez que pasen las elecciones, empezarán a ver mejor algunos colores con los que pactar, si fuera preciso. 
Si Isidoro hubiese dicho esa frase en otra época, quizá la ciudadanía le creería, pero tal y como está el panorama actual… ¡Hombre, por favor! 
Pero esperen, no se vayan, que aún queda lo mejor. Nuestro protagonista, aseguró que el PSOE “se atribuye ser el partido de izquierdas por antonomasia”. Sí, creo que Isidoro Gambín junto a Manuel Chaves, Felipe González, José Bono, y otros grandes “camaradas” del “socialismo” de este país, fueron hace años a registrar la patente de la “izquierda” a nombre del PSOE. 
Bromas a parte, parece que el bipartidismo le está empezando a ver las orejas al lobo, y ese lobo es multicolor. Quizá por eso, en un último esfuerzo por mantener las distancias con el PP, Isidoro abogue por esos dos caminos: o le votamos al PP que es muy malo, o votamos mejor a su PSOE, que son más buenos. Pero esa teoría se desmonta sola, o mejor dicho, la desmontan ellos mismos, sólo hay que escuchar a Felipe González o a Cañete para saber cuáles son sus verdaderas intenciones, llegado el caso. También se desmonta comprobando que el PSOE y el PP votan de la mano en España, por ejemplo, modificaron juntos la Constitución para, en definitiva, pagar a la Banca antes que a los servicios públicos. Lo mismo es que Gambín y sus “camaradas”, entienden por partido de izquierdas el que privatiza (Repsol, Endesa, Telefónica, etc.), el que promueve leyes de desahucio express, el que entrega a la Banca 200.000 millones de euros, el que defiende a la Monarquía con capa y espada, y un largo etcétera que nos tendría aquí hasta la semana que viene.
La prepotencia que demuestra el bipartidismo al hacer declaraciones como las anteriormente citadas, no pasa inadvertida para el pueblo, ese que está pagando con creces las pésimas políticas de esos dos partidos que ahora vuelven a pedir el voto con una amnesia preocupante y un rostro como el cemento. 
Pero oigan, que esto es solamente mi humilde opinión, allá cada cual. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

8 may 2014

MI PRIMERA (Y ÚNICA) CORRIDA

Parte de mi niñez la pasé en Ronda, en plaza Teniente Arce, esquina Virgen de la Paz. La casa estaba frente a la plaza de toros. Las tardes de corrida, se colaba por las ventanas el sonido de los pitos, los aplausos o los gritos consternados cuando se producía alguna cogida. 
Una vez, mi madre, que tenía un conocido que era aficionado a la “fiesta nacional”, decidió pedirle el favor, ante mi insistencia, de que me llevara a ver una corrida en la plaza, pues a mis 8 años sentía mucha curiosidad, puesto que casi todos mis amiguitos del colegio ya habían ido (viviendo en Ronda es normal). Y así fue, una tarde vino a recogerme aquel señor con su traje y su puro, me agarró de la mano y pasamos por taquilla. Yo estaba nervioso, primero porque no quería ir con aquel señor, y segundo por la emoción de ver una corrida de toros en primera persona. 
Recuerdo que la plaza estaba hasta la bandera. Me quedé impresionado porque todo me parecía grande, aquel círculo de tierra batida, flanqueado por piedras y tablas con la bandera de España, y todo aquel gentío. De repente sonó la música y empezaron a desfilar los toreros, luego me enteré que aquello se llamaba “el paseíllo”. Minutos después, abrieron la puerta de chiqueros y salió un enorme toro negro que parecía que se iba a salir del ruedo. El torero lo recibió con el capote. Mis ojos observaban atentamente aquella extraña danza entre el toro y el torero, pero pronto aquella danza se convirtió en algo mucho más violento y macabro, puyazos en el morrillo, banderillas…, y para terminar, la espada atravesando el cuerpo del animal. Y sangre, mucha sangre. 
Sentí una profunda pena por aquel animal que yacía en la arena y un aborrecimiento absoluto por toda la gente que disfrutaba con el sufrimiento y muerte de aquel hermoso toro. Y lo peor es que era el primero de seis. Cuando salió el segundo, la certeza de que acabaría como el primero me agobió tanto que me puse a llorar, quizá con la esperanza de que aquel hombre se apiadase de mí y me sacara de aquella olla a presión. 
Una vez en mi casa, le dije a mi madre que no quería volver más a la plaza de toros, mientras hablábamos, se podía escuchar el murmullo del público. Recuerdo que mi madre estaba viendo la tele, me sentó con ella y me dio un vaso de La Casera (para que se me pasara el disgusto). 
A ella le gustaban mucho los animales, en mi casa siempre hubo algún gato o perro. Creo que aquella tarde me dejó que fuera a la plaza para que viera por mí mismo lo que no se debe hacer con un animal. Y aprendí bien la lección, casi treinta años después aún recuerdo aquella angustia. 

Miguel Ángel Rincón Peña