6 feb 2014

LA GÜIJA

Siempre quise estar presente en una sesión “ouija”. Para quién no conozca esta práctica, la “güija” ó “ouija” es un tablero dotado de letras y números con el que, supuestamente, se puede establecer contacto con otros “entes”, llámense espíritus, energías, seres extraterrestres, etc. En Occidente se viene practicando desde finales del siglo XIX y últimamente muchas personas lo consideran un juego, pero no es un juego, pues puede afectar negativamente si se hace mal uso. Hay casos en los que las personas participantes tuvieron a posteriori algún tipo de problema psicológico. 
Como iba diciendo, tenía muchas ganas de saber qué se experimenta en esas sesiones de ouija y aprovechando que unos conocidos iban a realizar una sesión, pedí que me invitaran, y así fue. 
Tengo que decir que me envolvió una cierta incertidumbre, pero sabiendo que las personas con las que iba a estar en esa práctica era gente seria y curtida en estos asuntos espíritas, me quedé un poco más tranquilo e intenté relajarme. 
A las once de la noche de un jueves de enero me vi sentado alrededor de una mesa camilla y frente a la archifamosa tabla ouija. Estaba acompañado por dos personas que me informaron de cual sería mi papel, aparentemente sólo tenía que poner un dedo en una especie de vasito pequeño. Después de unos cinco minutos esperando a ver si aquello se movía, una de las personas que allí se encontraba lanzó la primera pregunta: ¿Hay alguien que quiera comunicarse con nosotros? En ese momento, no sé por qué, me entraron unas irresistibles ganas de soltar una gran carcajada, serían los nervios del momento. Menos mal que me pude contener, sino, seguramente me hubieran echado de la casa. En fin, el caso es que aquello no se movió ni un centímetro. Volvió a repetir la pregunta, y nada más concluirla, aquel vasito comenzó a temblar y se dirigió sin vacilar a la palabra Sí. Yo miraba a mis compañeros de mesa con el rabillo del ojo, porque pensaba que lo estaban moviendo ellos. En la siguiente pregunta le preguntaron por su nombre. Y aquí fue cuando me retiré del mal llamado juego, pues al instante de realizar esa pregunta, el vasito salió disparado contra la pared, cosa que aproveché para levantarme, dar las buenas noches a mis amigos y coger la puerta sin mirar atrás. 

Miguel Ángel Rincón Peña. 

31 ene 2014

Hoy volví a subir al cementerio.
La tarde, desapacible y sombría,
con sus manos intangibles
me incitó a salir al frío mundo.
Y el mundo me recibió
con sus calles mojadas
de lluvia recién caída,
con un revuelo de ágiles pájaros
y con flores de plástico -descoloridas-
agitadas por el impávido viento.












Miguel Ángel Rincón Peña.

30 ene 2014

THE BEATLES

Creo que la primera canción que escuché de los cuatro de Liverpool fue la de “All My Loving”. A mi madre les gustaba mucho los Beatles, le recordaba su juventud, así que guardaba aquellas míticas cintas de cassette como oro en paño, y de vez en cuando las ponía. Yo tendría cuatro o cinco años, pero aquellas melodías me hicieron “tilín” desde el primer momento. Ya en la adolescencia empecé a comprarme discos de los Beatles. Los primeros fueron el “Álbum Rojo” y el “Álbum Azul”, los cuales eran recopilaciones de las mejores canciones del grupo. Para empezar no estaba mal. Pero la música de los Beatles es altamente adictiva, y poco a poco fui investigando más sobre todo ese infinito “mundo beatle”. Se hace inevitable, además de tener sus discos, el ir adquiriendo también sus posters, películas, conciertos, camisetas, etc. 
Mi favorito siempre fue John Lennon, aunque en realidad los cuatro, juntos o por separado, son una maravilla. Hay canciones Lennon/McCartney que nos han marcado en lo más profundo. Quién no se ha estremecido escuchando “Yesterday” (la canción más versionada en la historia de la música popular con más de 1600 interpretaciones diferentes). Quién no ha intentado alguna vez canturrear aquella especie de trabalenguas del “Ob-La-Di, Ob-La-Da”. Tampoco es justo olvidar a Harrison y Starr, pues aún bajo la sombra de John y Paul, fueron grandes y fundamentales. También compusieron un buen puñado de canciones para The Beatles, como las sensacionales “While My Guitar Gently Weeps” ó “Something”, escritas, entre otras, por George Harrison, ó el “Octopus's Garden” de Ringo Starr. Sólo por poner algunos ejemplos. 
Después de muchos años escuchándolos, tengo que confesar que es mi grupo preferido, y aunque no me gusta decir que soy “beatlemaniaco” porque a mí esas cosas me dan repelús, sí me declaro seguidor de aquellos cuatro músicos británicos que revolucionaron el mundo con su música. Por eso, cuando me enteré que en Arcos se iba a celebrar una semana dedicada al cuarteto de Liverpool, en la que se llevarán a cabo conciertos, exposiciones, proyección de películas y audiciones, se me dibujó una enorme sonrisa en la cara. 
Vaya desde aquí mi reconocimiento a la organización de la “Semana Beatle” por traernos a Arcos, de algún modo, a “The Lonely Hearts Club Band” y hacernos disfrutar de ese maravilloso mundo. 

Miguel Ángel Rincón Peña

23 ene 2014

THE HUM GADITANO

Cuando a alguien le sucede en primera persona una experiencia que se sale de lo normal y no podemos encontrar una explicación lógica, lo normal es guardar silencio o escudarse pensando que lo vivido fue fruto de la imaginación. Esto se hace por miedo al “qué dirán” y para evitar ser tratado de loco o iluso. 
Digo esto porque la madrugada del pasado martes, 7 de enero, algunas personas de la provincia de Cádiz vivieron una experiencia que, supuestamente, carece de una explicación. Existe un fenómeno llamado “The Hum” al que también se le conoce como “Las trompetas del Apocalipsis”, consistente en un sonido de origen desconocido. Los testigos lo definen como una especie de zumbido, un rechinamiento metálico y espeluznante. Los primeros informes comenzaron a surgir en la década de 1950. 
Como pasa siempre, las personas que vivieron esta experiencia en enero, callaron, pero a raíz de leer en un medio de comunicación que uno de los testigos, desprendiéndose del miedo, narró su experiencia e incluso aportó a la redacción del periódico una grabación de esos misteriosos sonidos que recogió con su móvil, muchos han sido los que se han animado a dar el paso y contar que también, esa misma madrugada, escucharon aquel fenómeno acústico. 
Así pues, Cádiz no fue la única ciudad donde se escucharon esas “trompetas”, sino que se multiplicaron los testimonios en San Fernando, Puerto Real, Zahora e incluso Jerez de la Frontera. 
Existen varias teorías para intentar darle una explicación razonable a esos sonidos. Investigadores de la agencia científica internacional aseguran que el “Hum” podría estar provocado por el brusco aumento de la actividad solar y la intensificación de los procesos energéticos en el núcleo de la Tierra. Otra teoría hace referencia a los procesos de absorción en la cavidad resonante de la Tierra: El sonido de las Resonancias Schumann como consecuencia igualmente de los procesos de interacción con la energía que proviene de las tormentas solares. ¡Ahí es nada! 
Sea como sea, esos sonidos no dejan de ser algo bastante extraño y que marca de por vida a quiénes tienen la suerte o la desgracia de escucharlos. 

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Miguel Ángel Rincón Peña

16 ene 2014

JUAN GELMAN

El pasado martes, 14 de enero, falleció en México Juan Gelman a los 83 años. Periodista y poeta argentino, considerado uno de los más importantes de habla hispana. Fue galardonado con numerosos premios, entre ellos, el Premio Cervantes ("El poeta no escribe para vivir, sino que vive para escribir", dijo al recibir el Cervantes) y el Premio de Literatura Latinoamericana. 
Esta semana, voy a escribir una breve semblanza sobre Gelman, para que sirva como humilde homenaje desde esta columna de opinión. 
Juan Gelman, nació en Buenos Aires, en 1930. Aprendió a leer a los tres años, comenzó a escribir poemas de amor cuando tenía tan sólo ocho años y publicó el primero de ellos a los once. A los quince años ingresó en la Federación Juvenil Comunista. Sin duda, fue bastante precoz. En los años sesenta comenzó a trabajar como periodista, dirigiendo diversas publicaciones. Luchó activamente contra la dictadura militar argentina, algunos miembros de su familia fueron secuestrados por los militares en aquella, tristemente famosa, “Operación Cóndor”, que acabó con la desaparición de miles de personas acusadas de “subversivas”. 
A mediados de los años setenta, Gelman se exilió, residiendo sucesivamente en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México, y trabajando como traductor de la Unesco. Gelman siempre supo combinar con maestría la poesía con la militancia política y su defensa de los derechos humanos. 
A pesar de las vicisitudes que pasó a lo largo de su vida, nunca dio señales de odio o ira, él supo apaciguar como nadie esos impulsos tan humanos y transformarlos en pura poesía, así, destacó por su gran capacidad para moldear su lenguaje poético con el fin de expresar su dolor, su vacío. 

El 28 de octubre de 2013, el poeta, prediciendo su próxima muerte, escribió el que sería su último poema. Aquí os copio un extracto: 

“Cada día/ me acerco más a mi esqueleto./ Se está asomando con razón./ Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada,/ él siempre preguntándome, sin ver/ cómo era la dicha o la desdicha,/ sin quejarse,/ sin distancias efímeras de mí.” 

 Miguel Ángel Rincón Peña 

 

9 ene 2014

LUIS DE MANUELA

Esta semana les vengo a hablar sobre un cantaor-cantautor Jerezano (trebujenero de corazón) llamado Luis de Manuela. El pasado diciembre terminó de grabar lo que será su primer disco “Entre la conspiración y los sueños”. Una colección de diez canciones escritas por él mismo que seguro no dejarán indiferentes a quiénes las escuchen. 
Luis es un autor muy comprometido socialmente, pero que en ningún caso se deja encasillar en una sola temática, en este disco bien lo demuestra. En sus conciertos también es capaz de cantar desde unos fandangos por El Cabrero, pasando por alguna canción de Chicho Sánchez Ferlosio, hasta Carlos Cano y otros autores. 
Detrás del nombre artístico se encuentra Luis Román Galán, un periodista que comenzó a tocar la guitarra flamenca a los 10 años. También escribe poesía, y entre 2009 y 2010 decide ser cantautor, poniendo música a sus propios poemas. A partir de ahí se integra en el colectivo cultural El fuego de la utopía, con el que ha recorrido como cantautor diversos pueblos andaluces, acompañado por poetas, músicos, etc. Actualmente estudia en la prestigiosa Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco en Sevilla. 
Esta es, muy resumidamente por razones de espacio, la biografía de Luis, una persona muy culta con una exquisita educación. Yo le conozco desde hace varios años, hemos hecho juntos muchos kilómetros, de pueblo en pueblo, emulando -a nuestro humilde modo-, aquella mítica Barraca de García Lorca. Poesía y canción en pie de guerra contra el mal de amores, el olvido, la desidia, la soledad, la crisis, el capitalismo. 
La primavera pasada, con motivo de un recital organizado en El Bosque, escribí y di lectura a un poema dedicado a Luis de Manuela. Siempre he sido partidario de los homenajes y reconocimientos en vida, y por eso decidí componer estos versos que a continuación les muestro para concluir con este artículo: 

A LUIS DE MANUELA

Acaricia la guitarra 
como a un cuerpo desnudo. 
Los acordes se suceden 
arrojándolos al aire. 

La noche se estremece
con el quejío de su voz
y su corazón palpita
al ritmo de un tango.

Y van naciendo las canciones
con ese fiel compromiso
del que no olvida su clase,
del que siente lo que escribe.

La noche se estremece
con el quejío de su voz
y su corazón palpita
al fuego de la utopía. 

Miguel Ángel Rincón Peña

 

7 ene 2014

PROPÓSITOS PARA 2014

Parecía que no llegaría el momento, pero por fin, el 2013 se fue. “Annus horribilis” donde los haya en el cual, se han acentuado aún más las desigualdades sociales, se han pisoteado los derechos ciudadanos y muchas más cuestiones que no enumeraré para no cansarles, pero que seguro tienen en mente. 
Es casi tradición marcase unos propósitos con el comienzo de cada año, como si se cerrara una etapa y se abriera otra nueva. Yo pienso que las etapas no van en concordancia con el calendario, sino que las marcamos nosotros mismos en cualquier momento, es algo psicológico en realidad. El 2014 lo podemos hacer mejor entre todos, y para ello hace falta una mentalidad positiva y luchadora los 365 días del año. No es nada fácil viviendo en un sistema que nos trata como si fuésemos autómatas y/o mercancía. Para el Poder somos unos meros números en el DNI, o un simple código de barras. No sé si se habrán dado cuenta, pero nos estamos deshumanizando con cada año que pasa, y es algo que tenemos que evitar a toda costa. Eso de pasar junto a una persona que no tiene hogar y sobrevive pidiendo unas monedas y que ni siquiera seamos capaces de mirarle, o que veamos como algo natural las noticias de los informativos sobre el hambre, las guerras, los recortes sociales, etc., no es buen síntoma. Por eso me parecen muy curiosas todas esas campañas “solidarias” que hacen en las fechas navideñas para que todos los que quieran puedan lavar su conciencia donando unos eurillos. Hipocresía es la palabra correcta para definir esa mascarada anual. 
Y para colmo, finiquitando las fiestas, nos inducen al consumismo salvaje con motivo de los Reyes Magos. Cientos de anuncios de perfumes, juguetes y un larguísimo etcétera para que gastemos nuestro (poco o mucho) dinero en los grandes centros comerciales, los cuales estos días están a rebosar. Hay gente que tan “enganchada” a esos centros comerciales que van, aunque no tengan dinero para comprar nada, a darse un paseíto y a mirar escaparates. Ya nos lo advirtieron hace años George A. Romero, Ray Bradbury o George Orwell. No seamos como las “ovejas bobas”. Tenemos que reflexionar y trazarnos unos propósitos que nos hagan más humanos, más solidarios y mejores personas. Esas son mis metas, difíciles pero totalmente necesarias. 

Miguel Ángel Rincón Peña

26 dic 2013

VINILOS

Recuerdo que hasta el 6 de enero de 1990 no tuve un buen tocadiscos. Me lo regaló mi madre junto con un par de discos de vinilo. Uno de ellos se llamaba Éxitos de oro, del grupo madrileño Tennessee. Aún lo conservo. Años después me hice con casi toda la discografía del grupo. Los reyes del Du-dua en castellano. Tennessee es un grupo al que le tengo un cariño especial. Tenían (y siguen teniendo) la habilidad de hacer canciones que al escucharlas, automáticamente parece que los problemas se esfuman por unos minutos, cosa que es muy de agradecer en estos tiempos que corren. Por cierto, en estas fechas sale su nuevo disco Lucky Lips, y por lo que he podido escuchar tiene muy buena pinta. 
En fin, volviendo al tema de los vinilos, no sé si habrán entrado alguna vez a una de esas tiendas donde aún venden discos de vinilo. Yo siempre que puedo me acerco a visitarlas y es algo casi orgásmico. El paraíso terrenal, todos esos discos en las estanterías, ese olor tan especial, el tocadiscos listo para poder probarlos, la aguja colocada sobre el vinilo, etc. La primera vez que fui a una tienda de discos de segunda mano no sabía por dónde empezar, me los quería llevar todos: Led Zeppelin, Creedence Clearwater Revival, The Beatles, Pink Floyd, Aute, Dylan, Emerson, Lake & Palmer, Johnny Cash, Triana, 091 y un sinfín de autores más. Esas viejas tiendas son como oasis musicales en medio del desierto urbano. Y es que uno pone la radio o la televisión y sólo encuentra música enlatada, de usar y tirar. Música comercial hecha a golpe de talonario. 
Así, no es de extrañar que la mayoría de jóvenes desconozcan los músicos que anteriormente he citado y solamente escuchen banalidades del tipo Justin Bieber, Abraham Mateo, One Direction, Auryn, etc. 
Hubo un tiempo, hace ya bastantes años, en que existían programas de televisión donde tocaban grupos de Rock & Roll, algo impensable hoy en día. También los cantautores tenían su espacio televisivo, yo he visto a Javier Krahe, Sabina o Paco Ibáñez cantando en TVE. No es que cualquier tiempo pasado sea mejor, pero en este caso, las cosas han cambiado para peor. Parece que hay una premeditada censura sobre la música de calidad, un veto a todo lo que suene original, fresco y se salga de la pauta establecida por la dictadura de mercado. Triste país éste en el que arrasa en las listas de éxitos un tal Kiko Rivera. ¡Feliz año! 

Miguel Ángel Rincón Peña  


19 dic 2013

LA MURGA DE SIEMPRE

Seguro que recuerdan aquella canción que decía: "…Se acabe el paro y haya trabajo, escuela gratis, medicina y hospital. Pan y alegría nunca nos falten. Que vuelvan pronto los emigrantes. Haya cultura y prosperidad". Carlos Cano cantaba La Murga de los Currelantes hace más de treinta y cinco años, y aún hoy, esa letra sigue vigente. Y es que el autor granadino decía verdades como puños en sus canciones. Compuso una canción muy esclarecedora, llamada La Especulación: “Y así se explica, Manuel, esto de la especulación, comprando muy baratico, vendiendo carico, y pagando tú y yo. Y así se explica por qué hay que echarse a temblar: que suba la gasolina, el aceite de oliva, la chicha y el pan. Se juntan cuatro granujas y a todos nos estrujan al multiplicar los duros por las pesetas, y hazte la puñeta con lo que te dan”. 
¿Les suena de algo? Seguro que sí. Después de todo ese tiempo se sigue denunciando lo mismo y reivindicando las mismas cosas. Si echamos un vistazo a las últimas noticias, veremos que la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) exige abaratar aún más el despido en España, sugiere aumentar el período de prueba de los contratos y califica de "generosas" las prestaciones por desempleo. O sea, más precariedad laboral y menos derechos para la clase trabajadora. Pero no queda ahí la cosa, para colmo de males, a partir de enero sufriremos una brutal subida de la luz del 11,5%, cuando el Gobierno decía que subiría sólo un 2%. Además, el PP avala que se pueda cortar la luz en pleno invierno por impago. El Partido Popular fue el único partido que se negó a debatir el pasado martes en el Congreso unas medidas para prevenir la pobreza energética. Todas estas noticias y otras muchas, ponen en evidencia de parte de quién está este Gobierno, que en vez de defender los intereses de la ciudadanía, defiende a las multinacionales, a la Banca y en definitiva, al mismísimo Capital. 
Estas Navidades, gracias a la Crisis-Estafa y a la pésima gestión del Gobierno, muchas familias no podrán cubrir sus necesidades básicas, y sufrirán cortes del suministro eléctrico, del gas, falta de alimentos, etc. Es difícil sentarse a la mesa a comer sabiendo que hay personas que viven una situación límite, y no sólo en estas fechas, sino todos los días del año. Aunque eso, a los grandes estafadores les importa bien poco, de hecho, continúan estafándonos con premeditación y mucha alevosía. 

Miguel Ángel Rincón Peña 


4 dic 2013

DICIEMBRE

Voy a tratar este tema lo antes posible, para no tener que escribir sobre él más adelante. No me gusta la Navidad. Partiendo de esa base, tengo que reconocer que no siempre fue así, pues cuando era un niño veía estas fiestas de diferente manera. 
En la escuela, cuando llegaba el mes de diciembre ya empezábamos a decorar la clase y a ensayar los villancicos para la fiesta escolar de Navidad. A mí me gustaba, como a la mayoría de los niños, la época navideña, además de por los regalos, por las vacaciones que pasaba todos los años en el pueblo de mis abuelos maternos. La Nochebuena me hacía ilusión porque toda la familia, casi al completo, cenábamos esa noche juntos. Al terminar la larga cena, chupito de anís, y la mayoría se iban a la Misa del Gallo, otros se marchaban a algún salón con los amigos y yo me quedaba en casa viendo los programas que ponían en la tele. 
A la semana siguiente, Nochevieja. En el pueblo de mi madre, Prado del Rey, la Nochevieja se celebra en la plaza del Ayuntamiento, y todo el mundo se disfraza para comerse las uvas con las doce campanadas. Mi madre un año me disfrazó de mosquetero, otro de vieja, etc. 
Y por fin, tras unos días de espera, llegaba la Cabalgata de los Reyes Magos. En mi casa siempre fuimos muy de reyes magos, al gordinflón ese, que está tan de moda en estos tiempos entonces no le veía el pelo. “Bah, el Papa Noel es cosa de los americanos esos”, decía mi madre. El día 5, pillaba una bolsa de plástico y me iba con mis amigos a coger caramelos. Por la noche, recuerdo como si fuese ayer cuando me metía en la cama y era imposible poder dormir con aquellas cosquillas en la barriga. Al final, el sueño me vencía. A la mañana siguiente entraba mi madre en la habitación para decirme que saliera ya, a ver si me habían dejado algo los Reyes. Y allá iba yo, con una sonrisa en los labios y los ojos brillantes de ilusión dispuesto a abrir regalos… 
Conforme fui cumpliendo primaveras, aquella ilusión por la Navidad se transformó en escepticismo y más tarde en repulsa por una fiesta mercantilista que saca el lado más hipócrita de nosotros mismos. Pero bueno, esa es mi opinión personal, este año prefiero quedarme con el dulce sabor de los recuerdos -que con cada año que pasa duelen más-.

Miguel Ángel Rincón Peña.