29 ago. 2013

SIRIA

Según los últimos acontecimientos, parece que el Tío Sam está sacando brillo a sus misiles otra vez. ¿Una nueva guerra? No, es la misma guerra de siempre. La guerra imperialista por controlar el mundo y sus recursos naturales (gas, petróleo, etc.) 
Barack Obama, presidente de los Estados Unidos de América y premio Nobel de la Paz, amenaza con bombardear a Siria. Ese plan no es improvisado ni mucho menos, llevan tiempo creando tensión y manipulando para propiciar el ataque. La puntilla ha sido, según los EEUU, el uso de armas químicas por parte del Gobierno sirio, de lo cual carecen de pruebas a día de hoy. Muy probablemente, esas armas químicas las hayan usado los rebeldes, apoyados por Al Qaeda. El enviado especial de la ONU en Siria, Lakhdar Brahimi, declaró hace unos días que ni EEUU ni el Reino Unido habían presentado a la ONU pruebas del uso de armas químicas por parte del Gobierno sirio. ¿Atacarán a Siria sin un dictamen de la ONU? 
Iraq, Libia, Afganistán, etc. Todos esos países tienen grandes recursos naturales y en todos ellos ha metido la mano los EEUU y sus aliados. ¿Se ha instaurado la democracia después de ser arrasados, destruidas sus infraestructuras, brutalmente asesinados sus dirigentes y parte de su población? Todo lo contrario, ya que los estados que eran laicos han sido sustituidos por otros teocráticos en los que se ha implantado la Sharia, que para quién no lo sepa, es la Ley Islámica, un código religioso detallado de conducta en el que se incluyen las normas relativas a los modos del culto, los criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las reglas separadoras entre el bien y el mal. Un auténtico despropósito y una aberración. 
Pero para la OTAN, el negocio es el negocio, y por conseguir sus objetivos les da igual bombardear países enteros aniquilando a la población civil, luego salen en sus medios de comunicación diciendo que lo hacen por el bien de esa misma población bombardeada. Así son ellos de sátrapas y manipuladores. Y lo peor de todo es que hay quién se cree a pies juntillas las mentiras de los imperialistas e incluso los excusa y defiende. Allá cada cual con su conciencia. 
Yo termino este artículo con un poema de Miguel Hernández que viene muy bien para estos tiempos belicosos: Tristes guerras/ si no es amor la empresa./ Tristes, tristes. Tristes armas/ si no son las palabras./ Tristes, tristes. Tristes hombres/ si no mueren de amores./ Tristes, tristes. 

Miguel Ángel Rincón Peña

24 ago. 2013

JUEGO DE TRONOS

Todos los años por estas fechas, uno se plantea muy seriamente sobre qué escribir en la columna de opinión, y es que en el mes de agosto parece que todo se paraliza por las vacaciones. Las playas de llenan, las piscinas están a rebosar pero los columnistas tenemos la “saca” de ideas medio vacía. 
Pero no se preocupen, siempre nos quedará Gibraltar. Tema recurrente dónde los haya. Que la crisis está ahogando al país, que tenemos seis millones de personas desempleadas, que se está privatizando la Sanidad y se están cargando la Educación, que siguen los desahucios…, no pasa absolutamente nada, desde el Gobierno y sus medios de comunicación se saca a pasear el tema del Peñón y aquel manido slogan del “Gibraltar español”, y de repente ese trocito de tierra se convierte por enésima vez en protagonista de noticias, debates y demagogias. Y es que cuando se trata de “defender la patria”, más de uno pierde la cabeza (y las formas). 
Hace trescientos años, dos dinastías firmaron el tratado de Utrecht, y aún hoy, en el siglo XXI, seguimos recordando aquel polémico tratado donde, Reino Unido y España mantienen vivo el rifirrafe por Gibraltar. Un auténtico “juego de tronos”. 
Lo que está bastante claro es que este es un problema que no tiene fácil solución a corto plazo. Personalmente, estoy en contra de que el Reino Unido mantenga una colonia en tierra andaluza y gaditana, una colonia que se ha convertido en un auténtico paraíso fiscal, aunque los “llanitos” lo nieguen. De todas formas, creo que la “guerra” del pueblo español, hoy por hoy, no está en Gibraltar, sino en España y Europa, y el enemigo a batir se llama Crisis del Capitalismo. Que no nos distraigan con cortinas de humo. A los que nos gobiernan no les interesa que se siga hablando del caso Bárcenas y del desfile de dirigentes del PP que están declarando ante el juez. No les conviene que se recuerde el caso Urdangarín ni todos los despropósitos de la Monarquía. Prefieren mantener a los españolitos entretenidos con el conflicto gibraltareño y que no se hable de la crisis-estafa. Rajoy ya tiene dos aliados para lavarle el cerebro al personal, Gibraltar y la Liga de fútbol. Así no va. 

Miguel Ángel Rincón Peña.


10 ago. 2013

MARÍA

Hay drogas que llevan milenios acompañando a la humanidad. El peyote, la marihuana y tantas otras sustancias naturales, plantas, hongos, tubérculos. Sus propiedades y sus efectos, han ayudado en su caminar por la senda del tiempo a millones de personas, hasta que la hipocresía hecha ley convirtió a estas plantas en ilegales. Pongamos como ejemplo a la marihuana, ilegalizada, criminalizada y perseguida. Yo me pregunto, ¿cómo puede ser ilegal una planta? Bajo el abrigo de la Ley, los gobiernos pueden declarar ilegal hasta a las personas. Se me revuelven las tripas cuando escucho en los informativos que han detenido a “inmigrantes ilegales”. ¡Ninguna persona es ilegal, carajo!
Pero no quiero salirme del tema que nos ocupa esta semana: La legalización de la marihuana. Hay personas que padecen una serie de enfermedades a las cuales el cannabis puede ayudar, por ejemplo, enfermos de cáncer, pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales, etc. En países en los que el cannabis sigue siendo ilegal, estas personas, para poder acceder a la marihuana como terapia, tienen que exponerse a una serie de circunstancias que no se lo ponen nada fácil. Desde tener que tratar con gente poco recomendable, hasta arriesgarse a ser multados por la policía. Sembrar una planta en casa es otra opción, aunque no todo el mundo tiene la posibilidad de hacerlo. 
Hace unos días, la Cámara de diputados de Uruguay, daba vía libre a la ley impulsada por el presidente uruguayo, José Mujica, de legalizar la marihuana y entregar al Estado el control de su circulación. ¿Por qué en otros países, como por ejemplo España, no se legaliza esta planta? ¿A quiénes les interesa el negocio del tráfico ilegal? 
La solución no está en la represión y en las multas, la solución pasa por una regulación responsable, por la educación, por el control, en definitiva, por la legalización. Existen ciertas asociaciones en nuestro país que ofrecen marihuana con fines medicinales a las personas que la necesiten. También se pueden comprar en los Grow Shop las semillas. 
En fin, mientras la criminalización y la ilegalización de esta planta impidan la normalización en su consumo, la gente seguirá exponiéndose a una legislación hipócrita. Unos países progresan, otros, en cambio, retroceden a pasos agigantados. 

Miguel Ángel Rincón Peña

SOLIDARIDAD

¿De qué nos sirven tanto odio, tanto agobio, tanta prisa, tantos problemas? Nos empeñamos en hacernos la vida más complicada de lo que ya es y levantamos muros y fronteras. Vivimos en una época en que el “o pisas o te pisan” está a la orden del día. El Capitalismo nos induce a llevar una vida de acelerada, de competición, de agresividad. 
Nos cruzamos por la calle como si fuésemos autómatas, la mayoría hace tiempo que perdió los buenos modales, a veces tratamos a nuestros semejantes como si fueran invisibles o inferiores. No me gusta vivir una sociedad que adora al dinero como el único dios verdadero. 
Rentabilidad, porcentajes, números de serie, códigos de barra, comida basura, transgénicos. Deshumanización. Eso es algo terrible. 
Nos creemos fuertes pero somos todo lo contrario. Sólo tenemos que poner los informativos y ver el accidente ferroviario de Santiago de Compostela. El más grave en la historia de España. Una tragedia. Cientos de víctimas. Es en esas ocasiones de desastre cuando el ser humano se da cuenta de lo frágil que es. Y nos volvemos más humanos, más solidarios. Los bomberos y los médicos desconvocaron sus huelgas y las enfermeras desempleadas se ofrecieron voluntarias, además de personas anónimas que se acercaron al lugar del accidente para ayudar en lo que buenamente podían. Había colas para donar sangre. Eso sí es humanidad. 
 Por mucho que este sistema nos quiera convertir en autómatas, en simples números, hay algo dentro de nosotros que nos hace reflexionar sobre lo que somos y lo que queremos ser. Ojalá esa enorme solidaridad que durante unos días hemos visto en Galicia, la tuviéramos presente y viva todos los días del año, para ayudar a los demás, para luchar contra las injusticias, para construir un mundo mejor donde la humanidad se pueda realizar plenamente en igualdad y fraternidad. No es utopía, no son sueños, es el futuro, y el futuro es hoy. 
Vaya desde aquí mi solidaridad con el pueblo gallego y con todas las víctimas del accidente. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

9 ago. 2013

Las estaciones de tren (corto poético)

Cortometraje poético. Escrito y dirigido por Miguel Ángel Rincón Peña. Grabado en la estación de tren de Ronda (Málaga) en marzo 2012. Editado y producido en Prado del Rey (Cádiz) en agosto 2013. NOTA: Este video ha sido grabado íntegramente (imagen y audio) con la cámara de un móvil Nokia C6.