24 jul. 2014

TARDES ESTIVALES

Ahora que las tardes son casi eternas, y que el calor recomienda resguardarnos en casa -a no ser que estemos en playa o piscina- una buena actividad para pasar esas calurosas horas es buscar alguna serie de televisión interesante y verla tranquilamente. Todos los veranos me engancho a un par de ellas. El año pasado vi Breaking Bad y Dexter, sin duda, dos grandísimas series. Este año ya he visto True Detective y ahora estoy con Los Soprano, a la espera de la nueva temporada de American Horror Story
Quizá, a mi modesta opinión, la mejor serie que he visto hasta ahora sea la de A dos metros bajo tierra. Trata sobre una familia poco convencional que regenta una empresa funeraria. La serie aborda, sin ningún tipo de morbo y con bastante humor negro, temas tan trascendentales como la muerte, el dolor, las relaciones humanas, la búsqueda interior del "yo verdadero", etc. Ha sido reconocida por la crítica especializada como una de las series más grandes de la historia televisiva, y su final es considerado como uno de los mejores capítulos finales de una serie en toda la historia de la televisión. 
Un buen amigo me recomendó ver A dos metros bajo tierra en una etapa difícil, asegurándome que me ayudaría a superar el momento luctuoso por el que estaba atravesando, y tenía razón. Tengo pensado verla otra vez cuando termine el verano. 
Pero si ven que ninguna serie les engancha en las tardes veraniegas, pueden probar con un buen libro. Yo suelo intercalar el visionado de series con la lectura. Hace poco terminé Bestiario, de Franz Kafka, una recopilación de cuentos en los cuales, los protagonistas son animales. También están los tebeos o cómics, mi favorito siempre fue Superlópez, creado por el genial dibujante Juan López Fernández, más conocido por “Jan”. Este tebeo, nacido como una parodia de Superman, acabó transformándose en un vehículo de su dibujante para abordar multitud de temas importantes. Superlópez se convirtió en un auténtico antihéroe, lo mismo por eso me gusta tanto. 
En fin, ya sea con series, libros o historietas, el caso es pasar estos días entretenidos sin pasar “mucha caló”, y si ven que todos estos consejos no surten efecto, siempre les quedará la tradicional y revitalizante Siesta. Esa nunca falla. 

Miguel Ángel Rincón Peña