11 sept. 2014

MASTERS OF SEX

Ayer me encontraba leyendo las noticias de la sección de ciencia, y me topé con un titular muy curioso: “La ciencia busca las mejores posturas sexuales para evitar daños en la espalda”. 
Como yo tengo algunos problemillas de espalda, seguí leyendo para enterarme de que un estudio científico había utilizado sistemas de captura de movimientos infrarrojos y electromagnéticos, como los que se usan en los videojuegos, para hacer un seguimiento del modo en el que se mueven las columnas de 10 parejas en 5 de las posturas más usadas. Esto me recordó el Kamasutra, antiquísimo texto hindú que trata sobre el comportamiento sexual humano. La mayoría lo consideran simplemente un libro de posturitas, pero es mucho más que eso. Sólo hay que zambullirse en sus páginas para comprobar toda su profundidad. También me vino a la mente, el libro de Thomas Maier titulado Masters of sex, en el que se narran todas las dificultades y censuras que padecieron tanto el ginecólogo William Masters como la psicóloga Virginia Johnson para realizar unos estudios pioneros sobre la sexualidad a mediados de los años 60 y que cambiaron el modo de ver las relaciones de pareja en la sociedad americana de aquella época. Además, existe una serie de televisión de idéntico título, basada en dicho libro y que merece la pena su visionado.
En fin, que seguí leyendo la noticia y venía a decir que los científicos, parece ser que han documentado por primera vez la forma en la que se mueve la columna vertebral durante el sexo y han descrito el por qué ciertas posiciones son mejores que otras para evitar las dichosas molestias en la espalda. Natalie Sidorkewicz, autora del artículo asegura que: “Hasta ahora, la posición de la cuchara se recomendaba como una buena postura para hombres y mujeres. Pero hemos descubierto que no es el caso, la del estilo perro es mejor”. 
Algo que no venía en la noticia y que me gustaría saber, es cuánto dinero habrá costado realizar este estudio. Seguro que una pasta. Yo creo que, con la mucha o la poca experiencia adquirida en estos menesteres sexuales, los que tenemos problemas de espalda seguramente sepamos buscar la posición más cómoda sin necesidad de estudios científicos. Pero bueno, como nunca está de más, hagámosle caso a la doctora Sidorkewicz y dejemos la cuchara solamente para cuestiones gastronómicas. 

Miguel Ángel Rincón Peña