28 ago. 2014

NOCHE EN BLANCO

“Yo ataco desde aquí a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás a las culturales que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero también que todos los hombres sepan. Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento”. 
Esto es parte del discurso que pronunció el poeta de la Generación del 27, Federico García Lorca, con motivo de la inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros (Granada), allá por 1931. Con este texto, hoy tan actual, García Lorca creía que las reivindicaciones sociales no deberían estar reñidas con la defensa de la cultura. 
En estos tiempos que corren, en los que la economía parece ser el problema más acuciante, se está dejando de lado, lamentablemente, a la cultura. Me da mucha pena comprobar cómo desde algunas instituciones públicas -llámense ayuntamientos-, se pretende atraer al turismo a los pueblos a costa de unas “tradiciones” que denigran tanto a los animales como a nosotros mismos, y que recuerdan, desgraciadamente, a otros tiempos. Por ejemplo, las sueltas de vaquillas y las corridas de toros…, vendidas como una panacea, diversión garantizada y atrayente turístico. 
Pero por fortuna, no todos los ayuntamientos piensan de ese modo. Sin ir más lejos, tenemos el ejemplo de la localidad de Espera, que llevan ya siete años siendo el modelo a seguir de pueblo culto y solidario, organizando la llamada “Noche en Blanco”. Esa noche está dedicada a la cultura: Exposiciones de arte, conciertos, recitales, pasacalles, mercadillos, puertas abiertas de museos, etc. Este año se celebró el pasado día 23 de agosto, y tuve la suerte de poder asistir. Resulta ilusionante ver a todo un pueblo volcado con la cultura y el arte, apoyando una iniciativa tan bonita como necesaria. ¿Quién dice que la cultura no deja dinero a los pueblos? Que se lo digan a los comercios, bares y restaurantes de Espera, que en esta séptima edición, estaban a rebosar. Los espereños y espereñas saben bien que el lema de una sociedad avanzada debe ser Cultura. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo repleto de fe, pero falto de luz. Cultura para dignificar al ser humano frente a la barbarie de estos tiempos infames. 

Miguel Ángel Rincón Peña 

22 ago. 2014

YOGI

El lunes de esta semana empecé a hacer Yoga. Eran muchas las personas que me habían hablado de todos sus beneficios, pero no me puse a ello hasta que mi médico me aconsejó la práctica de esta disciplina, originaria de la India, y que al parecer nos favorece física y mentalmente. 
El Yoga tiene una historia milenaria, varias denominaciones y doctrinas, además de textos antiquísimos, como por ejemplo el Bhagavad-guitá, el Astanga yoga, o el Jñāna yoga. Toda una filosofía de vida. Un familiar mío tiene en Jerez un famoso estudio de Yoga (Pilar Valencia), y en Prado del rey, una prima mía también da clases, por lo tanto, siempre me interesó practicarlo, pero la falta de tiempo (o de ganas) fue un inconveniente. 
Pues bien, llevo solamente cinco días y ya tengo unas agujetas considerablemente molestas. Pero me dicen que eso es algo muy normal. Poco a poco, la flexibilidad, me aseguran, será mejor y podré llegar a ser un buen yogi. Aunque yo me conformo con hacer lo mejor posible las Asanas (posturas) que me traen por la calle de la amargura. Ya casi controlo la “postura del perro boca abajo”, la “media torsión” y la “posición de loto”, y voy mejorando en la “postura de la serpiente”. Pero con la “postura del árbol” no hay manera, hay que tener mucho equilibrio, y como soy novato, rara es la vez que no me desplomo a los lados. 
Otra cosa a tener en cuenta es la respiración. No es nada fácil sincronizar los movimientos con la respiración. Los que saben de esto afirman que la respiración es una de las cosas más importantes en Yoga, pues regula nuestro estado mental, nuestras emociones, nuestra concentración, etc. Ya lo dijo el Yogi Bhajan: “Si tú controlas la respiración, controlarás todas las situaciones en la vida”. 
Y también, cómo no, está la meditación, que es un estado de atención sobre un pensamiento, objeto externo, o la propia conciencia. Hay diferentes técnicas de meditación, algunas son beneficiosas para la salud, por ejemplo, un mejoramiento de la inteligencia emocional y del sistema inmunitario, alivio del estrés y la bajada de la presión sanguínea. 
En fin, por hoy ya está bien de teoría. Hasta la semana que viene. ¡Námaste! 

Miguel Ángel Rincón Peña 

13 ago. 2014

EL SUEÑO ETERNO

Era yo un niño cuando la vi por primera vez. Creo que fue en invierno, porque llovía y aún teníamos puesta la mesa camilla. Lo recuerdo bien. Después del Telediario echaban una película llamada “El sueño eterno”, muchos años después descubrí que estaba basada en la novela de mi admirado Raymond Chandler. A mí solían aburrirme bastante aquellas películas en blanco y negro, y rara era la vez que no acababa dormitando en el sillón. Pero con aquella película, no se por qué, sucedió todo lo contrario, me enganché a ella, y eso que el argumento era bastante enrevesado. Puro cine negro (film noir) con una pareja de estrellas llamadas Lauren Bacall y Humphrey Bogart, y con unos diálogos difícilmente superables. Recuerdo que Lauren Bacall brillaba como una auténtica estrella en aquel firmamento de celuloide. Tenía unos ojos, y una mirada que hacía que se te olvidara todo el argumento de la película cada vez que la cámara la enfocaba con aquellos míticos primeros planos.
De vez en cuando suelo volver a ver algunas de aquellas estupendas películas del cine negro… “El halcón maltés”, “La mujer del cuadro”, “La senda tenebrosa”, “Cayo Largo” y tantas otras obras de arte que nos dejó el género. 

El martes pasado estaba yo trasnochando un poco y me enteré por un diario digital que Lauren Bacall, la gran musa, la mujer fatal, había fallecido a los 89 años (ahí es nada) en su apartamento neoyorquino, en el mítico edificio Dakota, el mismo donde asesinaron a John Lennon o donde Roman Polanski rodara “La semilla del diablo”. ¡Cuánta historia en un mismo lugar! 
Es curioso, pero fue enterarme de la trágica noticia y venirme a la mente aquel día del que les hablaba antes: Ronda, mediados de los ochenta, invierno…, y frente a la tele, un niño que se deslumbraba con el tándem Bacall – Bogart, y así, sin darse cuenta, aquel pequeño se enamoraba irremediablemente del séptimo arte

En marzo de este año, después de ver “Tener y no tener” le escribí un sencillo Haiku como homenaje personal a Lauren Bacall, el cual reproduzco a continuación como cierre de la columna de esta semana: 

Fue un poema 
escrito en el viento 
y en sus ojos.










Miguel Ángel Rincón Peña.

8 ago. 2014

EL PESCADOR

El otro día tuve la oportunidad de mantener una interesante conversación con un pescador gaditano. Cuánta sabiduría hay en la gente del pueblo, en esa gente anónima que está aguantando como puede este chaparrón, convertido ya en diluvio, llamado por los políticos “Crisis” y al que nosotros (el pescador y yo) convinimos en llamar “Estafa”. 
Aquel pescador me estuvo explicando cómo era su trabajo, tenía un barquito y salía al mar con sus compañeros a buscarse la vida. Antes que él lo hizo su padre, y también su abuelo. El mar es bellísimo cuando se ve desde la orilla o navegando por placer, pero cuando se tiene que trabajar en un barco, el mar puede ser muy duro, y este hombre daba fe de ello. 
Hablando surgieron diversos temas, desde el futbolístico (el hombre es cadista por los cuatro costados), hasta el conflicto con Gibraltar. En su opinión, los políticos, sobre todo los de la derecha española, suelen utilizar a Gibraltar como maniobra de distracción ante los verdaderos problemas que atañen a los españoles. A pesar de que el gobierno de la roca, pueda perjudicar a los pescadores andaluces, este buen hombre dijo una frase que refleja su manera de ser: “Gibraltar debería ser lo que quieran los gibraltareños, y no lo que decidan desde los despachos de Madrid o Londres”. Ante esto, cada cual tendrá su opinión, tan respetable, seguro, como la de este humilde pescador. Además, me ponía un ejemplo: “Tú ves a toda esa gente que van diciendo eso tan manido y manipulado del “Gibraltar español”, pues a esos no los verás protestar por los desahucios, ni en las manifestaciones de las mareas de indignados”. 
Luego hablamos también de los sobres de Bárcenas y de toda esa corrupción que se va destapando en las élites del poder. “A la clase obrera nos tienen apretándonos cada vez más el cinturón y toda esa gente mangando dinero y llevándoselo a sus cuentas en paraísos fiscales. No hay derecho”. Mientras aquel pescador me estaba contando sus cosas, iba dándole vueltas a un pequeño llavero con un ancla en su extremo. Decía que era como una especie de amuleto. Dentro del barco también había otro “amuleto”, una estatuilla de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros. “Yo no soy muy creyente, pero por si acaso”, me dijo con una sonrisa en los labios. 

Miguel Ángel Rincón Peña