20 ago. 2009

DE TURISMO ESTIVAL

Se nos va escapando el verano poco a poco y son muchos los que aprovechan las vacaciones para leer, ir a la playa, a la piscina, viajar, o simplemente descansar. A pesar de la situación económica por la que este país está atravesando, son muchos los que se dan a la fuga en algún viajecito. Los hay que se gastan una pasta en un crucero por las islas griegas, por Italia, etc. Los hay que prefieren la eterna París, la ciudad del Amor, o tal vez Venecia con sus góndolas. También son muchos, quizá ahora menos por culpa de la crisis, los que pillan el avión y cruzan el charco hasta América Latina para disfrutar de aquellas tierras cubanas, brasileñas o dominicanas.
Tengo conocidos, amigos y familiares que pierden el culo corriendo a las agencias de viajes para encontrar un buen descuento y largarse una semana a Europa o a sabe dios dónde. Hay gente que hasta se entrampa para pagar las vacaciones de verano. Seguro que todos conocemos a gente así. A mí siempre que me comenta alguien que se va a pasar las vacaciones en algún lugar remoto le respondo lo mismo: con la de sitios que hay que ver en Andalucía…

Particularmente, me gusta visitar Córdoba, Granada, la costa almeriense, Doñana, Ronda, etc. Un turismo que en ningún caso es excesivamente caro y que nos da a conocer nuestro patrimonio y nuestra historia. Estos lugares, aunque los visitemos varias veces, nunca dejaran de sorprendernos.
Aquí en la sierra, tenemos la ruta de los pueblos blancos, que si bien cada vez son menos blancos, gracias a la mano de la clase política y sus PGOUs, es una ruta muy aconsejable y muy hermosa que podemos realizar sin problemas y que muchos de los que viven por aquí ni siquiera han contemplado la posibilidad de poder hacerla.

Los andaluces, tanto de nacimiento como de adopción, tenemos la inmensa suerte de vivir en una tierra privilegiada por su cultura, por su historia, por su belleza, tenemos la suerte de que en Andalucía existan muchas Andalucías posibles. Si bien es cierto que en los temas sociales, desempleo, siniestrabilidad laboral, empleo de calidad, acceso a una vivienda digna y un largo etcétera, estamos en la cola de Europa. Pero bueno, esa es otra historia que otro día tocaremos. Mientras tanto, hay que evadirse un poco de los problemas, que para eso estamos (los que estén) de vacaciones.

Miguel Ángel Rincón Peña