13 jul. 2012

EL RECORTADOR

La verdad es que esta semana no me faltan temas e inspiración para escribir esta columna. Quizá el más importante de ellos sea el de los recortes de Rajoy. 
Seguro que recuerdan aquel dicho de “Nunca le atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez”. Yo estoy casi convencido que Mariano Rajoy no es una mala persona, seguro que si en vez de presidente del Gobierno fuera el frutero del supermercado, o el camarero del bar de la esquina, nos caería hasta bien, con esa cara de bonachón que tiene el pobre. Pero claro, ahora mismo, tal y cómo están las cosas, es normal que Mariano sea el hombre más odiado por la inmensa mayoría de trabajadores, pensionistas, desempleados, etc. 
El gobierno de Mariano Rajoy Brey, haciendo caso a las exigencias dictadas por la Unión Europea, ha anunciado el mayor ajuste de la “democracia”. Y es que, de un plumazo, sube el IVA al 21%, suprime la paga extra de Navidad a los funcionarios, reduce un 10% la prestación por desempleo desde el sexto mes, suprime la deducción por vivienda en el IRPF, da vía libre a las liberalizaciones en el sector servicios, privatizará los servicios ferroviarios, aeroportuarios y marítimos, le quitará poder a los ayuntamientos, etc. 
Todas estas medidas y muchas más, recaen sobre la espalda del ciudadano, mientras, el Gobierno de Mariano, ofrece amnistías fiscales a los grandes defraudadores y rescata con miles de millones de euros a la Banca. Por eso afirmo que esto no es una crisis, sino una gran estafa en toda regla. 
No se le ha ocurrido pensar, tanto a Mariano como a su equipo, que en vez de recortar de esta manera tan bestial a la mayoría social, hacerle mejor el recorte a la Monarquía, al gasto Militar, a la Iglesia, a las grandes fortunas de este país, y demás sujetos similares... ¡Qué injusticia! Y si una parte de los ciudadanos, se manifiesta, porque manifestarse contra lo injusto es un derecho y un deber, el Ministerio del Interior no duda lo más mínimo en enviar a las Unidades de Intervención Policial a reprimir y a coartar la libertad de expresión. 
Recortar derechos es una regresión, mentir y reprimir al pueblo es cosa de regímenes dictatoriales. Cada vez somos más los que pensamos que esto tiene poco de democracia y mucho de dictadura capitalista. Algo habrá que hacer...

Miguel Ángel Rincón Peña.