15 sept. 2013

CEIP SAN FRANCISCO

Hace tiempo que les debía un artículo a “mis niños” del aula específica del CEIP San Francisco de Arcos. A veces, a la hora de escribir esta columna, las cosas verdaderamente importantes se van dejando aparcadas por otras de mayor actualidad o trascendencia mediática, como puede ser la política. Y es que hablar de política suele dar mucho juego. Pero esta semana he decidido escribir sobre unas personas extraordinarias, las niñas y niños del aula específica del San Francisco, lugar en el que he ejercido mi actividad laboral durante casi seis años. Sin entrar en detalles sobre ellos, me gustaría destacar que están llenos de grandes cualidades. Son sensibles, cariñosos, afables… y dan todo sin esperar nada. Ojalá este mundo se rigiera por tan dignas cualidades. Seguramente esos pequeños (en estatura, pero grandes en corazón) me hayan enseñado en estos seis años muchas más cosas que yo a ellos, y por eso siempre los llevaré en el recuerdo. 
En determinadas ocasiones, profesorado, alumnado, padres y madres, forman algo más que un cúmulo de intereses dirigidos a la enseñanza, y forjan, con el tiempo, una buena amistad. Cuando se dan esas condiciones, todo el trabajo es mucho más fácil. Aunque no todo es color de rosa, las barreras y muros que la sociedad construye están ahí, aunque muchos no los quieran ver. Creo que desde el aula específica se han dando muchos martillazos para derribar el muro. A lo largo de estos años, el alumnado se ha podido beneficiar de varias actividades, logradas gracias al esfuerzo y esmero de mucha gente comprometida con la causa, por ejemplo, aquaterapia, equinoterapia, perroterapia, terapia con aves rapaces, etc. También han participado en muchas de las actividades del colegio, como proceso de la inclusión que se ha llevado a cabo, con unos resultados más que satisfactorios. Una de las mayores artífices de que ese aula sea un éxito la tiene su tutora, Juani Téllez, que siempre se ha desvivido por “sus niños” y ha hecho (y hace) un trabajo sensacional.
Pienso que es positivo que todos estos avances los conozca la opinión pública. Nuestra sociedad tiene que estar al tanto del modo en que la escuela pública ofrece respuesta a la diversidad. Así que vaya desde aquí mi homenaje a ese aula tan especial para mí. 

Miguel Ángel Rincón Peña