30 ene. 2014

THE BEATLES

Creo que la primera canción que escuché de los cuatro de Liverpool fue la de “All My Loving”. A mi madre les gustaba mucho los Beatles, le recordaba su juventud, así que guardaba aquellas míticas cintas de cassette como oro en paño, y de vez en cuando las ponía. Yo tendría cuatro o cinco años, pero aquellas melodías me hicieron “tilín” desde el primer momento. Ya en la adolescencia empecé a comprarme discos de los Beatles. Los primeros fueron el “Álbum Rojo” y el “Álbum Azul”, los cuales eran recopilaciones de las mejores canciones del grupo. Para empezar no estaba mal. Pero la música de los Beatles es altamente adictiva, y poco a poco fui investigando más sobre todo ese infinito “mundo beatle”. Se hace inevitable, además de tener sus discos, el ir adquiriendo también sus posters, películas, conciertos, camisetas, etc. 
Mi favorito siempre fue John Lennon, aunque en realidad los cuatro, juntos o por separado, son una maravilla. Hay canciones Lennon/McCartney que nos han marcado en lo más profundo. Quién no se ha estremecido escuchando “Yesterday” (la canción más versionada en la historia de la música popular con más de 1600 interpretaciones diferentes). Quién no ha intentado alguna vez canturrear aquella especie de trabalenguas del “Ob-La-Di, Ob-La-Da”. Tampoco es justo olvidar a Harrison y Starr, pues aún bajo la sombra de John y Paul, fueron grandes y fundamentales. También compusieron un buen puñado de canciones para The Beatles, como las sensacionales “While My Guitar Gently Weeps” ó “Something”, escritas, entre otras, por George Harrison, ó el “Octopus's Garden” de Ringo Starr. Sólo por poner algunos ejemplos. 
Después de muchos años escuchándolos, tengo que confesar que es mi grupo preferido, y aunque no me gusta decir que soy “beatlemaniaco” porque a mí esas cosas me dan repelús, sí me declaro seguidor de aquellos cuatro músicos británicos que revolucionaron el mundo con su música. Por eso, cuando me enteré que en Arcos se iba a celebrar una semana dedicada al cuarteto de Liverpool, en la que se llevarán a cabo conciertos, exposiciones, proyección de películas y audiciones, se me dibujó una enorme sonrisa en la cara. 
Vaya desde aquí mi reconocimiento a la organización de la “Semana Beatle” por traernos a Arcos, de algún modo, a “The Lonely Hearts Club Band” y hacernos disfrutar de ese maravilloso mundo. 

Miguel Ángel Rincón Peña