8 abr. 2014

SOBRE GUSTOS…

Muchas veces me preguntan cual es mi libro favorito, mi autor preferido o mi película favorita, dar una respuesta a esas cuestiones es, ciertamente, imposible. Son demasiados libros favoritos, demasiados autores preferidos y demasiadas películas favoritas. Quizás sí pueda decir las que más me marcaron, sobre todo, en mi infancia, que es la etapa más importante y donde se cimenta nuestro futuro como persona. Recuerdo un libro que seguramente todos conocerán, el cual, este año cumple cien primaveras, titulado Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. Aquel burrito pequeño, peludo y suave, lo conocí gracias a mi maestro de primaria Antonio Ramos del Pozo. Cada tarde, nos leía un capítulo del libro. Con el tiempo, lo volví a leer, y su lectura me pareció genial. También recuerdo las Rimas y Leyendas de Bécquer, o el Romancero Gitano de Lorca. En las navidades del año 1999, vi en un escaparate de Prado del Rey un pequeño libro llamado Primeros versos, del poeta Francisco Pozo Poley. Lo compré y me lo leí en un par de días. Cuando concluí la lectura de aquel librito de pastas verdes me dije: ¡Yo quiero hacer esto! Al poco tiempo pude conocer al autor, que sería mi primer prologuista, además de convertirse en un gran amigo. 
En cuanto a los autores preferidos, también hay muchos, demasiados para citarlos aquí, sólo diré que he leído muchísimo a Miguel Hernández, Gil de Biedma, Ángel González, Bukowski, Roger Wolfe o al arcense Pedro Sevilla. De todos ellos y de otros muchos he aprendido siempre una barbaridad. Recuerdo que cuando yo empezaba en la difícil tarea de construir versos, Félix Grande me dijo que para ser poeta hay que leer mucha poesía y hacer de esponja con ella. Después, ese mismo consejo lo escuché más veces de boca de otros autores. 
Referente a las películas que más me han gustado, tengo que decir que la mayoría son clásicos. El discreto encanto de la burguesía, dirigida por Luis Buñuel, no sé cuántas veces la habré visto, y cada vez me gusta más. El hombre elefante, del gran David Lynch. El halcón maltés, de Dashiell Hammett. La trilogía del apartamento (Repulsión, La semilla del diablo y El quimérico inquilino) de Roman Polanski y tantas otras. Pero bueno, ya está bien de hablar de mis gustos, la semana que viene... hablaremos del Gobierno. 

Miguel Ángel Rincón Peña