2 sept. 2010

ORWELL TENÍA RAZÓN

Hay quienes creen a pies juntillas lo de las conspiraciones, y compran libros y ven programas en la televisión en los que hablan de cómo las conspiraciones existen y se están llevando a cabo ahora mismo.
Yo no soy mucho de creer en los temas conspiranóicos, pero sí que es cierto que a veces, uno se plantea -tal y cómo está el Mundo- que puede existir, por ejemplo, un Gobierno mundial en la sombra, dirigido, entre otros, por el famoso y selecto club Bilderberg. Éste club lo forman las personas con más poder e influencia del planeta, y en sus reuniones deciden la política a seguir del capitalismo, entre otras cosas. Siempre están en el punto de mira de los amantes de las teorías de la conspiración.
Pero lo que sí está claro, es el control al que estamos sometidos por parte del Poder. ¿Recuerdan la novela 1984, escrita por George Orwell? Pues al final, aquel argumento se está haciendo realidad. La novela hacía referencia a un sistema en donde un “Gran Hermano” controlaba por completo a los ciudadanos. Y hoy en día es así. Si entramos al Banco, hay varias cámaras que nos están grabando, pero no solamente en el Banco, si salimos a dar un paseo, en ciertas calles también hay cámaras, en Inglaterra existen cámaras con micrófonos, además de ver lo que hacemos, también saben de lo que hablamos. Al igual que pueden escuchar nuestros teléfonos, o saber qué programa vemos en la tele. Y en Internet, este control se multiplica y se hace agobiante. Si se fijan, las redes sociales son en realidad instrumentos para controlar a la población. Un ciudadano cualquiera, se crea un perfil en, por ejemplo, Facebook, y pone sus datos personales, sus gustos, sus creencias, etc., y también sus comentarios sobre cualquier tema. Ayer vi en los informativos cómo la policía había detenido a una chica por cultivar marihuana en su casa, esta chica puso en una red social fotos con la cosecha cannábica y fue lo peor que pudo hacer. También tenemos aviones espías y satélites que pueden fotografiar el instante en el que usted se arrasca el ombligo en su terraza.
Con este panorama es normal que a más de uno se le pase por la cabeza lo de las teorías de las conspiraciones y piense que estamos siendo controlados y dirigidos por un Poder en la sombra. Así que si queremos un poco de intimidad pareceremos auténticos paranoicos, porque visto lo visto, este control irá a más.

Miguel Ángel Rincón Peña