11 may. 2012

LA RADIO

Hace poco más de un mes, tuve el placer de ser entrevistado para “Nostalgia bajo la Luna”, un programa de Radio Arcos cuyo director es Manuel Téllez. 
A lo largo de mi vida he podido colaborar en varios programas culturales y me han hecho muchísimas entrevistas en diversas radios, pero tengo que reconocer que ninguna de ellas ha sido como la conducida por Manuel. Ni mejor ni peor, simplemente diferente. 
Lo primero que llama la atención al entrar en su estudio, es eso mismo, ese estudio que tiene preparado al milímetro para crear el ambiente deseado. Un refugio atemporal decorado por cientos de objetos, regalos, fotografías, etc. En definitiva, recuerdos de toda una vida dedicada a la radio. 
A Manuel Téllez le corren las ondas radiofónicas por las venas, no en vano lleva treinta años (ahí es nada) dedicado en cuerpo y alma a la comunicación, y aún hoy, conserva intactas las ganas y la ilusión por hacer una radio de calidad y cercana al pueblo. 
Manuel, en sus entrevistas, me recuerda bastante a aquel Jesús Quintero del Perro Verde. Tiene un estilo muy particular de hacer sus programas, con sus preguntas profundas sobre la vida, y con sus silencios, tan necesarios en estos tiempos en los que hay tanto ruido. 
Conozco muchas radios municipales y estoy al tanto de todas las dificultades que están pasando en la actualidad. Uno de los principales problemas es el económico, pues no reciben toda la ayuda que debieran, incluso hay pueblos en los que el personal de la radio están contratados a media jornada, con unos sueldos más que precarios. Los ayuntamientos deberían hacer un esfuerzo por apoyar a los medios de comunicación locales, ya sean radios, periódicos, etc., pues realizan un grandísimo trabajo público de información, culturización y entretenimiento. Pero claro, eso a más de un politicucho no se les mete en la mollera, qué le vamos hacer, son así de obtusos. 
En fin, sirva este pequeño artículo, como reivindicación y homenaje a todos los profesionales de la comunicación local que, a pesar de todo, siguen nadando a contracorriente. 

 Miguel Ángel Rincón Peña.