3 may. 2012

ALIRÓN

No sé si se habrán enterado ya de que el Real Madrid ha ganado la liga BBVA. La verdad es que a mí me la trae al fresco, y aún más si ganan una liga con nombre de Banco (que no está el horno para bollos). 
La otra noche miles de aficionados madridistas salieron a las plazas a celebrar el triunfo merengue. ¡Qué país! La gente no sale a reivindicar sus derechos pero sí lo hace para festejar que un equipo de fútbol gane la liga. Es bastante triste comprobar este hecho por la televisión. Jóvenes y no tan jóvenes con todo el merchandising oficial (camisetas, banderas, bufandas, etc.) dando saltos de alegría y cantando himnos y consignas. 
Pero parémonos a pensar un momento. El fútbol profesional, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en un negocio, dejando a un lado el deporte. Los clubes se han transformado en empresas que sólo buscan beneficios económicos a toda costa. ¿Sabían ustedes que los clubes de fútbol deben 752 millones a Hacienda? Dejen ustedes de pagar a hacienda y verán qué pasa. Sin embargo, esta gente debe cientos de millones de euros al fisco y no pasa absolutamente nada. Y luego están los sueldazos de los jugadores de esos equipos. Chavales que cobran una millonada por jugar al fútbol. Da gusto ver un estadio lleno a rebosar de público animando a veintidós millonarios en pantalón corto corriendo tras una pelota de cuero. Ya saben, “pan y circo” que decían los romanos. Y mientras tanto, los del gobierno nos siguen apretando el cinturón. Esta semana leía en los periódicos que el Banco Central Europeo (BCE) alababa los recortes pero pedía aún más ajustes al gobierno de Rajoy. Al presidente del Banco Central, un tal Mario Draghi, lo mandaba yo al paro cobrando 400 euros al mes, a ver si cambiaba de opinión o seguía alabando los recortes de Mariano. 
Yo no sé en qué mundo vive esta gentuza. En este país hay personas que no tienen ni para comer, que tienen que hacer magia para llegar a fin de mes, trabajadores en precario con un tercio o media jornada cobrando una miseria, familias que no pueden ni respirar, etc., y los de arriba venga a recortar a los de abajo. Pero es normal, porque los de abajo están más preocupados en saber quién será el pichichi de primera, Cristiano o Messi… ¡Ay! españolito que vienes al mundo, te guarde Diox… 

Miguel Ángel Rincón Peña