1 jul. 2009

DIARIO DE VERANO

Hay veces que la realidad supera con creces a la ficción. Sobre todo cuando nos referimos a los programas bazofias de la tele basura “made in spain”. Y es que los que trabajan en esa inmundicia no tienen muchos escrúpulos a la hora de querer subir la audiencia. Una familia de Bornos lo sabe bien porque lo ha sufrido en sus propias carnes. Les cuento algo tan real como la vida misma.
Hace unas semanas, un matrimonio de la localidad de Bornos recibió una sorpresiva llamada de teléfono de un programa de Antena 3, concretamente del “Diario de verano”, que presenta Sandra Daviú. Es uno de esos programas donde los invitados explican con todo tipo de detalles sus intimidades personales, familiares y amistosas. La redactora que les llamó les aseguró por activa y por pasiva que sería una gran sorpresa muy beneficiosa para ellos. El matrimonio, en alerta por la fama que tienen estos programas, se hizo de rogar, pero ante la insistencia de la redactora, que les pintaba la cosa de color de rosa, aceptaron ir a Madrid, no sin dejar de tener la mosca tras la oreja.
Una vez allí, maquillados y preparados para salir al plató, el marido volvió a preguntarle a la redactora, si no tendría que arrepentirse de entrar y ésta le juró por su familia que muy al contrario, que sería una gran sorpresa que iba a cambiar el curso de sus vidas para bien. Nuestro protagonista entró al plató y tomó asiento. Le hicieron algunas preguntas y lo mandaron a otro camerino. Desde allí pudo ver la agradable sorpresa que le habían preparado. Se trataba de la ex esposa de un amigo con el que hacía muchos años hizo un negocio que no salió bien y ambos perdieron. Esta señora, separada desde hace doce años, reclamaba el dinero de su ex para irse de vacaciones. Increíble pero cierto. Por supuesto el matrimonio puso pies en polvorosa al comprobar el vil engaño del que habían sido víctimas.
¿Será ésta la tele que nos merecemos…?
Por último, una recomendación, si reciben una llamada de la redacción de un programa de estos, hagan caso al gran Groucho Marx: “Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro."

Miguel Ángel Rincón Peña.