7 feb. 2013

DEMOCRACIA CERO

Llevamos una buena temporada contemplando cómo este Sistema en el que sobrevivimos se desmorona sin remisión. Estamos siendo testigos del hundimiento del capitalismo, y parece que el Sistema quiere morir matando. Sus víctimas, como siempre, los ciudadanos, la clase trabajadora y los colectivos más vulnerables. 
Vemos cómo los diferentes gobiernos que “padecemos”, ya sea en nuestro municipio, en nuestra comunidad autónoma o en el Estado, nos están recortando hasta el aire que respiramos. El Gobierno, la CEOE, la Banca, nos decían que vivíamos por encima de nuestras posibilidades, mientras ellos, presuntamente, reunían dinero negro en sus cuentas suizas, se enriquecían con el ladrillo y se compraban fincas, yates y coches de lujo. ¿Quiénes vivían por encima de sus posibilidades? 
Ahora que este sistema depredador se derrumba, quieren socializar las pérdidas, y pretenden que los ciudadanos levantemos lo que entre políticos, empresarios y banqueros han desplomado. ¿Y esto es democracia? Si este sistema fuera democrático la vivienda sería un derecho, no sólo en la ignorada constitución borbónica, sino en la vida real. Sin embargo se está echando a familias enteras a la calle, llevando a la marginación a miles de personas honradas. Se están recortando derechos básicos y universales como la Sanidad, la Educación y los Servicios Sociales. En otros países esos derechos son intocables, aquí en España lo intocable es la monarquía, los sueldos de sus señorías y los privilegios de la Banca. Si esto fuera una democracia, las cárceles estarían llenas de corruptos, sin embargo campan a sus anchas dándose la vida padre, mientras seis millones de personas hacen cola en las oficinas del INEM. Esta es la España de Bárcenas y Urdangarín, de ZP y Rajoy. 
Y sabemos que hay soluciones para este desastre, y los que nos gobiernan también lo saben, pero no les interesa aplicarlas. Cambiar este reino del pelotazo, este sistema injusto y neoliberal, por un Estado social que anteponga los derechos de las personas a los del capital. Que defienda y fomente la Sanidad y la Educación en vez de recortarlas. La nacionalización de la Banca, reforma agraria, democracia participativa fundamentada en los principios de justicia, igualdad y solidaridad. En definitiva: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades! 

 Miguel Ángel Rincón Peña